El ministro de Energía y Minas, Ángelo Victorino Alfaro Lombardi, acudió al Congreso para explicar las acciones adoptadas por el Ejecutivo tras el grave incidente registrado en el sistema de transporte de gas natural operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP) en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, región Cusco.
“Se ha priorizado a las amas de casa. En segundo lugar, se prioriza para el funcionamiento del transporte masivo, el Metropolitano, luego para hospitales y las atenciones en el sistema de salud”, explicó y descartó que, actualmente se esté exportando gramo alguno de gas.
Durante su exposición, el titular del sector advirtió que el país enfrenta una de las crisis energéticas más complejas de las últimas dos décadas. Alfaro explicó que el evento ocurrió el 1 de marzo, cuando una llamaada detectada en el kilómetro 43 del sistema de transporte de líquidos de gas natural provocó la rotura de tuberías que trasladan el recurso desde la planta de Las Malvinas hasta la planta de licuefacción, lo que interrumpió el suministro.
Según detalló, el incidente se originó inicialmente en el ducto de líquidos y, posteriormente, afectó también el conducto principal de gas natural, una tubería de 32 pulgadas que opera a una presión aproximada de 1,500 libras por pulgada cuadrada.
“Este evento ha demostrado que el sistema energético nacional mantiene una dependencia absoluta de una sola infraestructura”, afirmó el ministro ante la representación nacional.
El titular de Energía y Minas señaló que las causas exactas del incidente aún se encuentran bajo investigación, debido a que las condiciones geográficas y climáticas han dificultado el acceso inmediato al lugar del siniestro. Precisó que el organismo supervisor Osinerming tiene la responsabilidad legal de realizar la inspección técnica y determinar si la falla se originó por un error operativo, una maniobra incorrecta o un factor externo.
“En el momento de la falla se encontraban 19 trabajadores realizando labores de mantenimiento en las válvulas. Hasta ahora no se puede confirmar qué ocasionó la ruptura; el informe oficial aún está en proceso”, indicó.
El ministro también advirtió que el incidente reveló una debilidad estructural en la planificación energética del país. Según explicó, tras más de veinte años de explotación del gas de Camisea, el Perú carece de un sistema alternativo de transporte o un anillo energético que garantice la continuidad del suministro. “Dependemos de un solo ducto y cuando este falla, todo el sistema colapsa”, resaltó.
Agregó que las consecuencias del evento han impactado directamente en el abastecimiento nacional de gas natural. Alfaro detalló que el sistema pasó de transportar 800 millones de pies cúbicos diarios a apenas cerca de 70 millones, lo que representa aproximadamente el 9% de la capacidad habitual. «Esta drástica reducción obligó al Gobierno a implementar medidas de racionamiento para garantizar el suministro a los sectores prioritarios», dijo.
En ese contexto, sostuvo que el Ejecutivo dispuso priorizar el gas para usuarios residenciales, hospitales, transporte masivo como el Metropolitano y servicios esenciales como el recojo de residuos, mientras que se restringió temporalmente el suministro a otros sectores, incluidos algunos vehículos que operan con gas natural vehicular.

El titular del sector reconoció que la medida afectó principalmente a transportistas y empresas que dependen del combustible. Sin embargo, explicó que la decisión buscó proteger a los hogares que utilizan gas natural como su única fuente energética. “Lamentamos las restricciones para algunos sectores, pero debíamos asegurar primero el abastecimiento a las familias y servicios esenciales”, sostuvo.
Luego, dijo que el Ejecutivo declaró en emergencia el sistema de distribución de gas en Lima y a nivel nacional, activó un comité de crisis integrado por entidades del sector energético y coordinó con las Fuerzas Armadas el traslado aéreo de materiales necesarios para la reparación del ducto, debido a que la zona afectada solo es accesible por helicóptero y actualmente enfrenta intensas lluvias.
“El acceso es extremadamente difícil y solo se puede llegar por vía aérea. Por ello hemos puesto a disposición todos los helicópteros necesarios para acelerar la reparación”, explicó Alfaro.
Asimismo, precisó que el Gobierno autorizó temporalmente a las industrias a utilizar combustibles alternativos como GLP o diésel, con el fin de evitar una paralización productiva mientras se restablece el servicio. Esta medida, según indicó el ministro, elimina temporalmente trámites administrativos que normalmente se exigen para cambiar de fuente energética.
El ministro también advirtió que la crisis energética interna coincide con tensiones internacionales en el mercado de combustibles, lo que podría presionar los precios en el país. “Estamos frente a una especie de tormenta perfecta: un problema interno en el sistema de transporte y un escenario internacional que eleva los costos del petróleo”, señaló.
Pese a la gravedad del incidente, Alfaro aseguró que la situación es temporal y que los trabajos de reparación permitirían restablecer el flujo normal de gas en aproximadamente 14 días. Mientras tanto, el comité de crisis continuará evaluando los inventarios disponibles y coordinando la distribución del recurso en todo el país.
“El Gobierno ha asumido la responsabilidad de coordinar con todos los actores del sector para resolver esta crisis en el menor tiempo posible”, concluyó el ministro ante el Congreso.

1 comentario
Un pais chicha, antes le diejron a ministerio que fallaba ducto.