De Ripley: a una semana del censo del 21 de octubre, todavía las autoridades esperan reclutar personal para el censo y siguen convocando encuestadores. ¿Para eso se desgañitaron tanto criticando al censo de Farid Matuk? ¿Qué clase de preparación tendrán los voluntarios de último minuto? ¿Y qué harán si falta personal para censar?
Inclusive el congresista Yonhy Lescano ha denunciado que el encierro forzoso de casi todo el día 21 es inconstitucional. Sin duda Renán Quispe Llanos, jefe del INEI, debe dar explicaciones sobre esta irresponsable precipitación, pues no se trata solamente de incomodidad, sino de recursos del estado que deben ser bien empleados, no despilfarrados de esta manera.
Otra inconsistencia señalada en este censo es la contradicción en el campo correspondiente a religión, pues señalan como una opción la religión católica, y en otro campo ‘cristiana/evangélica’, como si la religión católica no fuese cristiana ni evangélica. ¿Para qué hacen preguntas sobre el culto si ni siquiera van a formularlas bien? ¿O es adrede la confusión, para que los evangélicos aparezcan como más numerosos y restar importancia a la mayoría católica? Recordemos que Mecedes Cabanillas es evangélica y el Apra está con muchos coqueteos con los evangélicos.
En los censos anteriores se eliminó la opción para registrar la raza, lo cual resulta incomprensible si se tiene en cuenta que la mayoría de los países tiene datos demográficos sobre los grupos étnicos. En todo caso, no es discriminación registrar el grupo étnico. Tal vez resulte más irrelevante consignar la religión, pues se trata de una creencia que puede ser modificada con el tiempo, igual que la pertenencia política. La raza en cambio, será la misma de principio a fin.
