A medidas que pasan los días desde el infame homicidio de la campeona de buceo Lizeth Marzano, afloran las evidencias que contradicen la versión del entorno del culpable, Adrián Villar, que demostrarían una voluntad de encubrir el crimen.
En las imágenes, difundidas por varios medios, se observa que aparecen junto al homicida, Adrián Villar, su padre Rubén, la periodista Marisel Linares, Francesca Montenegro y el padre de esta, Juan, quienes avalaron la cobardía del sujeto al haber huido del lugar y no asistir a la deportista, que tras el atropello todavía tenía vida.
Los sujetos que acompañaron al homicida ni siquiera mostraron una mínima intención de exigir a Villar entregarse de inmediato, con lo cual incurrieron en encubrimiento u obstaculizaciñon de la justicia.
Los vídeos también permiten desbaratar la mentira del entorno del homicida, pues alegaron que el sujeto estaba en shock y hasta se mencionó que necesitó de una clínica.
Marisel Linares, quien al principio trató de deslindar vinculación con el vehículo, figura como propietaria del mismo, por lo cual debe responder ante la ley.
Otro aspecto de este caso es que el homicida eludió el examen de alcoholemia y a propósito dejó pasar varios días para que sea imposible determinar el nivel de alcohol en su sangre. Incluso presentó una boleta de consumo pretendiendo probar con eso que no consumió alcohol. Así las cosas, la ley debería establecer que cuando un conductor no se presenta a dicho examen, debe tomarse por cierto el estado de embriaguez, así como se toma por aceptada la paternidad cuando un individuo se niega a realizarse la prueba de ADN.

1 comentario
El gran error del chiquillo de correr, ademas la chica corria por la pista y con traje oscuro a la 11 d e la noche. Ademas por miedo no la auxilio ,todo que maneje auto debe auxiliar ahora hay camaras por todo lado.