El presidente de los Estados Unidos Donald Trump planteó que las lágrimas de la gente que lloraba durante el funeral del alatolá Alí Jamenei son falsas.
“Estaba sorprendido de ver algunos iraníes llorando en el funeral. Creía que la gente odiaba a Jamenei. Quizás son lágrimas falsas”, dijo Trump a Axios.
Llama la atención esta declaración, no solo por su vileza, pues denotaría otro signo del estado mental del mandatario, siendo responsable de este asesinato, que tenga el descaro de decir que las lágrimas por la víctima son falsas.
Trump es el asesino intelectual del ayatolá, pues encabezó con Israel el atentado que terminó con el líder, su hija, yerno, nuera y nieta. Como justificación después de perpetrar una violación del derecho internacional con este crimen, adujo que el ayatolá era “malo”. Para él, calificar de “malo” a alguien es suficiente para asesinarlo.
No solo eso, después del asesinato, se jactó de ello diciendo “lo atrapé antes de que él me atrape” (“I got him before he got me”).
Los dichos de Trump son sorprendentes, pues hasta los asesinos brutales, llamados monstruos, no suelen hacer tales comentarios. Tanto más terrible es esto por el alto cargo que ostenta.

1 comentario
Para el funeral de Trump.se.requeriran toneladas de jugo de cebollas para que la gente llore a gritos por el