Al menos 30 personas perecieron a causa de la caída de un puente de autopista en la ciudad portuaria de Génova, en el norte de Italia.
Matteo Salvini, ministro del Interior, aseguró que hay unos 30 fallecidos, pero se teme que la cifra aumente a medida que se remueven los escombros, informa la prensa local.
La tragedia ocurrió a las 09:30 GMT en medio de una lluvia torrencial después de que Génova fue golpeada por una fuerte tormenta eléctrica. Testigos dijeron que el puente fue alcanzado por un rayo durante la tormenta.
Primero cayó una columna central de sostén, después gran parte se desplomó. En ese momento había unos nueve vehículos en el puento.
La agencia de noticias italiana ANSA dijo que una persona había sido extraída viva de un helicóptero y que estaba siendo transportada a un hospital.
El ministro del Interior, Matteo Salvini, dijo que unos 200 bomberos estaban respondiendo al accidente.
La televisión italiana mostró imágenes del puente derrumbado, que se construyó en la autopista de peaje A10 en 1967. La reestructuración en el puente se realizó tan sólo en 2016.
El desastre ocurrió en una carretera que conecta Italia con Francia y otros centros turísticos en vísperas de una gran fiesta italiana el miércoles, Ferragosto, y el tráfico habría sido más pesado de lo normal, pues muchos italianos viajaron a playas o montañas.
Se cree que la falta de mantenimiento, la falla estructural, la lluvia torrencial y los rayos fueron factores que pudieron haber contribuido al derrumbe. Un informe publicado en 2011 por la agencia italiana de autopistas dijo que el puente Morandi transportaba grandes volúmenes de tráfico y necesitaba mantenimiento constante.
“Las colas de automóviles y el volumen de tráfico provocan una intensa decadencia de la estructura del viaducto de Morandi a diario”, dijo Autostrade per l’Italia. El puente estaba sujeto a “grandes demandas”, especialmente durante las horas punta, según el informe. “El viaducto, por lo tanto, ha estado sujeto a mantenimiento continuo durante años”.
