por Herbert Mujica Rojas
Una Estafa Legal más. Y … no pasa nada
(por Luis Bravo Villarán – La Razón, noviembre 2002)
Aquí la historia:
A inicios de 1998 en una oficina del sur, los funcionarios del Banco en cuestión informaron a la víctima que tenía aprobado su proyecto agronómico por $465,000; con un aporte propio de activos al proyecto por el 20%.
El resumen de la operación:
Crédito aprobado, según los funcionarios del Banco: $465,000 / Monto desembolsado por el Banco: $244,700 / Monto de Deuda al 17/07/2000: $312,581 / Monto de Deuda a la fecha de pago: $453,065 / Monto de la transacción final: $350,000 (fuera de lo ya pagado y de gastos). Claro todo esto a través del Poder Judicial que, como es natural, actuó ajustado con la Ley del Sistema Financiero…y por supuesto a favor de la justicia financiera, facilitando que la víctima suscriba lo que haya que suscribir con tal de salir del remolino.
Lo interesante de todo esto es cómo fue la transacción final: la víctima había demandado al Banco por los evidentes daños y perjuicios ocasionados por ―vamos a ser bondadosos en el adjetivo- la totalmente ineficiente gestión de sus funcionarios y especialmente de la Gerencia de Riesgos causante directa del descalabro de la operación; pero como el Banco nunca pierde, en la transacción hicieron firmar a la víctima “… asimismo convienen, de modo incondicional, en que no existe causal válida que sustente el pedido de indemnización contenido en su reconvención; respecto de la cual se desiste de la pretensión, con los efectos de una demanda infundada, y con la autoridad de cosa juzgada …”
¿Y cómo se pagaron los $350,000 si la víctima había sido arruinada por el Banco? … El Banco prestó sobre la mesa a la víctima los $350,000 con los que de inmediato ―mediante endoso― se hizo pago del crédito, extendiéndole bondadosamente una Nota de Crédito por $103,065 y dando por concluido el expediente. A cambio el Banco se hacía cobro de los $350,000 con la propiedad de 1,612 Has donde se desarrollaron las plantaciones -que vale por lo menos 4 veces más- y que el Banco vende a un tercero cuyo segundo apellido coincidía con el primer apellido ―nada común― del Gerente de Riesgos del Banco (¿palo blanco?). A ese tercero, el Banco de manera muy expeditiva le extiende un crédito con prácticamente dos años libres???; y no sabemos cuántos para pagar.
Cualquier parecido con su caso amigo Agricultor ―o en general amigo empresario― no es mera coincidencia; esta es una estafa legal más amparada por la moderna “Ley General del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros y Orgánica de la Superintendencia de Banca y Seguros”. ¿Hasta cuándo señores del Gobierno van a permitir estos abusos que no han hecho sino paralizar la economía nacional y beneficiar a los Bancos y/o a sus relacionados, especialmente cuando la garantía les resulta atractiva?. Claro está, las 1,612 Has están hoy paralizadas, pero ya pertenecen a …
¿Dónde está el RIESGO, en el cliente o en el Banco?
