Por Juan Sheput
Más evidentes no han podido ser. Hace unos días el propio presidente Alan García salió a defender a una de sus cartas electorales, el alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio. Reclamaba porque, según él, había un cargamontón contra el señor Castañeda, sus obras sobrevaloradas e inútiles y el caso COMUNICORE. El presidente García así, daba una muestra contundente que en él, la lucha contra la corrupción es retórica y palabras huecas. Nada más.
Que el presidente García y el premier Velásquez Quesquén se la jueguen por Castañeda Lossio demuestra que el partido de gobierno tiene en el alcalde a una de sus cartas de impunidad. Saben que el señor alcalde será funcional a los deseos de sus aliados de no impulsar ninguna medida contra la corrupción. La investigación será nula, la impunidad ganará.
Es grotesco el espectáculo al cual estamos asistiendo. Los actos de corrupción pueden llegar al extremo de apelar a leguleyadas y a una práctica del Derecho que ha escupido a la ética y al uso cruel de gente humilde y necesitada. Y esa actitud defiende Velásquez Quesquén y Alan García. Es la Solidaridad del Apra con la corrupción. Es el Apra solidario de estos tiempos.
Ver también:
A propósito de la decencia ¿Qué dicen los candidatos del caso COMUNICORE?

1 comentario
FALTAN TODOS LOS SOBRECOSTOS DE ESTE CASTAÑEDA, eso neceitia a la contraloria urgente. y avenidas rotaspor gusto como la avenida primavera