Al fin saltó la liebre
Por Gustavo Espinoza M. (*)
Sí, finalmente se supo. Se tuvo la noticia confirmada. Y ocurrió eso después de 38 años, cuando se publicaron algunos nuevos documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, y que tuvieron la virtud de demostrar que el señor Richard Nixon, a la sazón Presidente de ese país, nos se andaba en menudencias cuando se trataba de proteger los intereses del Imperio.
Dijimos entonces lo que la agencia de noticias AFP asevera ahora: el ex presidente norteamericano Richard Nixon quiso desestabilizar al gobierno de Juan Velasco Alvarado y en coordinación con el entonces dictador brasileño general Emilio Garrastazú Médici, incubó la idea de publicar información destinadas a desacreditarlo en el concierto internacional para justificar su acción.
La agencia reveló también que ambos gobernantes consideraron, en su esquema de trabajo conjunto, examinar la posibilidad de derrocar al presidente Salvador Allende en Chile.
Ambas acciones, por cierto, eran cartas de una misma baraja, y se ampliaron como un abanico cuando en un tercer país, asomó un nuevo gobierno progresista, el del general Juan José Torres que en Bolivia habló enérgicamente contra la política de Washington en la región.
Surgió entonces una figura geométrica. Y las agencias del Imperio pasaron a hablar del «triangulo rojo», considerándolo como «el principal peligro» en la región. Y lo era, sin duda, para el dominio del Gran Capital.
La estrategia de la administración Nixon, diseñada por cierto por el entonces Secretario de Estado de los Estados Unidos, el señor Henry Kissinger, era muy simple: comenzar el ataque rompiendo la cadena por el eslabón más débil. Y ese era Bolivia.
Por las circunstancias concretas de ese país, por la debilidad del movimiento popular duramente golpeado luego de la quiebra de la experiencia guerrillera de 1967, por la profunda desconfianza que se había incubado en amplios sectores de la sociedad boliviana con respecto a los militares y también por la heterogénea composición de su gobierno, el Presidente Torres no asomaba como una pieza fuerte y consolidada de los pueblos. Bastaba una conspiración certeramente planificada y un concierto elemental con militares conservadores, para dar al traste con esa experiencia. Y así ocurrió, en efecto, ese mismo año, cuando ante un contra golpe reaccionario Torres debió huir primero a Lima y después a Buenos Aires, donde fue asesinado.
Con Chile, la cosa era más complicada, pero finalmente también simple: el gobierno de Allende tenía fuerza en el pueblo, pero el pueblo tenía, a su vez, una fuerza limitada. Para quebrarlo, era indispensable concentrar un inmenso poderío militar y descargarlo como un brutal mazazo contra la población. Tendrían que matar a miles —como ocurrió— pero finalmente podrían imponerse apoyándose firmemente en «los de arriba», que estaban sólidamente unidos, y armados, contra «los de abajo».
En el Perú, la cosa era aún más compleja porque el escenario no estaba aún completamente definido ni los campos nítidamente diferenciados. En el gobierno de Velasco había también fuerzas reaccionarias con las que el gobierno de los Estados Unidos no quería chocar. Y contra Velasco había además fuerzas progresistas —desorientadas, sin duda— a las que Washington no quería dar alas.
Fue la experiencia militar peruana de 1968 el primer experimento victorioso de un proceso antiimperialista, después de la Revolución Cubana. Por eso sus iniciadores -incluido ciertamente el propio Velasco- vieron con marcada simpatía la experiencia de Fidel y actuaron en consonancia con ellos asegurando entre los gobiernos del Perú y Cuba la más estrecha y solidaria cooperación, que despertó la ira desbocada de los opresores.
Pero en el caso peruano el tema tenía además, otros bemoles. Velasco era un líder, pero no un caudillo. Tenía un notable apoyo popular —sobre todo los trabajadores y los campesinos respaldaron el proceso—, pero también contaba con la aceptación institucional de la Fuerza Armada, que despertaba de un largo periodo al servicio de la clase dominante.
Velasco, en su momento, subrayó con acierto que el suyo era un movimiento legítimo de recuperación nacional orientado a restaurar los más auténticos valores de la patria. Ante esa tarea —dijo en diversas oportunidades— la Fuerza Armada no podía permanecer impasible. Tenía la obligación de actuar con firmeza y con audacia, preservando, sobre todo, los derechos del pueblo y los intereses de la nación. La vanguardia de esa Fuerza Armada eran «los generales rojos», como los llamó el enemigo, y que simplemente eran militares responsables de su deber.
Este mensaje, de claro corte patriótico y antiimperialista, caló muy hondo en la conciencia de los peruanos, pero también en las filas de la institución armada. Ella, en el pasado, fue usada siempre como cancerbero de los intereses más oscuros, y tuvo el valor, a partir de octubre de 1968, de rectificar una conducta y hermanarse con las grandes mayorías nacionales.
El hecho que fuera la Fuerza Armada, y no un Partido Político, ni un núcleo de personas, sino una de las principales institucionales titulares del país la que levantara ese discurso de claro contenido nacionalista y liberador; tenía una enorme importancia no sólo en el interior de nuestras fronteras. Conllevaba también una carga latinoamericanista, un mensaje a los ejércitos del continente, a los que llamaba a despertar para cumplir una nueva tarea.
«Así como en la gesta libertadora del siglo pasado los pueblos ibero-americanos lucharon hermanados por alcanzar su libertad política, la cruzada que hoy libran por superar su estado de subdesarrollo reclama que, como ayer, estrechen filas en torno a su emancipación económica. Cada uno de los países de América tiene en las páginas gloriosas de su historia una legión de próceres y héroes que no vacilaron en brindar el holocausto de sus vida por legarnos la patria que hoy nos cobija.»
Así dijo Velasco el 6 de febrero de 1969 cuando llamó a unirse a todo el pueblo para enfrentar la agresividad imperialista desbocada a partir de la expropiación de las instalaciones de la empresa norteamericana Internacional Petroleum Company.
Por eso en su momento el proceso de Velasco fue un incentivo para el concierto regional. Militares patriotas de Bolivia, como lo subrayó el propio Juan José Torres, miraron al Perú con otros ojos desde entonces. En Uruguay, Liber Seregni valoró también altamente este mensaje, que fue observado con interés por los sectores institucionalistas del ejército chileno, como los generales Schneider y Pratt. Incluso en Venezuela, los militares que se alzaron en Carúpano y Puerto Cabello, izaron similares banderas. Y ellas tomarían otras dimensiones más allá de nuestro continente en la experiencia heroica del abril lusitano de 1974.
Para el gobierno de los Estados Unidos «el ejemplo» peruano resultaba no solamente en extremo preocupante, sino también nocivo. En la medida que se extendiera y creciera en otras instituciones armadas el mismo sentimiento liberador que soplaba en nuestro suelo; el poder Imperial tenía fundadas razones para verse amenazado.
Destruir el proceso peruano era mucho más complicado que disparar masivamente contra el pueblo, como se había hecho en Chile. Aquí se trataba de desactivar con precisión milimétrica y calculo sofisticado una bomba de inmenso poder explosivo, actuando con el cuidado y la delicadeza que la situación generaba. Cualquier falla en el operativo podría resultar fatal para sus impulsores.
Por eso idearon una estrategia de laboratorio. Primero, amagaron el entorno más directo de Velasco, logrando, lastimosamente, introducir una cuña entre el Jefe del Proceso peruano y los coroneles que se alzaron con él en octubre de 1968. Luego, supieron ubicar en el enmarañado escenario militar de entonces a quien podría ajustarse a sus planes y cumplir cabalmente sus designios traicionando alevosamente el movimiento. Después, agudizaron las tensiones en el interior de la institución castrense alentado pronunciamientos divisionistas, como la insurgencia del general Bobbio Centurión en el Centro de Instrucción Militar del Ejército, en julio de 1976. Unido a eso, lograron sumir en la confusión a diversos sectores del movimiento popular, que no alcanzaron a percibir en toda su dimensión el significado de los cambios que se operaban en el país.
Derrocar a Velasco Alvarado era un objetivo muy preciado para el gobierno de los Estados Unidos. Pero no marcaba eso el fin de su tarea, sino más bien el comienzo de la misma.
Se trataba, además, de depurar a la institución armada para retirar de ella a todos los «velasquistas». Pero de asegurar, adicionalmente, que nunca más se repitiera en el Perú una experiencia similar, que no volviera a surgir «otro» Velasco con similares propósito de su antecesor y con las mismas posibilidades operativas. Para ellos, eso era vital.
Para tal efecto no bastaba devolver el Poder a los civiles y entregar nuevamente el gobierno a los partidos tradicionales. Se precisaba de medidas mucho más profundas que requerían sólo tiempo, sino también una nueva política. Y de la imposición de un nuevo modelo de dominación.
Por eso el desmantelamiento de los cambios en el Perú no se produjo como resultado de un acto, ni fue la consecuencia de una acción de gobierno. Fue un largo y complicado proceso de lucha contra un pueblo que resistió combatiendo en las condiciones más adversas. Ni Morales Bermúdez, ni Belaúnde Terry, ni Alan García en su primer gobierno pudieron realmente desandar lo andado.
Fue preciso un Golpe de Estado —el del 5 de abril de 1992— para que eso ocurriera. Fue indispensable, además, asustar masivamente a la población con la siniestra historia del «terrorismo en marcha», satanizar el ideal socialista manchando con sangre la bandera roja y convirtiendo la hoz y el martillo en símbolo de muerte. Pero, sobre todo, fue esencial desacreditar el ideal socialista y fascistizar a la Fuerza Armada para que volteara definitivamente los ojos y nunca más mirara al pueblo, sino con odio.
La violencia desatada durante veinte años en el Perú —entre 1980 y el año 2000— tuvo ese signo y ese propósito. 12,000 oficiales de las Fuerza Armadas fueron llevados al campo para cometer tropelías contra las poblaciones indefensas. Y así quedó una secuela de sangre y muerte de la que el paìs aún no se recupera.
El terrorismo fue el gran pretexto. Y la lucha contra é, el argumento victorioso del enemigo. Pero es bueno que se diga una vez más para que se oiga en todas partes: el terrorismo que hubo, fue el del Estado, que unas veces actuó en su nombre y en otras en el de estructuras supuestamente «revolucionarias» que se sintieron torpemente halagadas por el honor que se les hacía al considerárseles como una «fuerza real y peligrosa».
Detrás de esa conjura —se confirmará algún día— estuvo sin duda el señor Nixon y los suyos. (fin)
(*) Del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera / http://nuestra-bandera.com.

26 comentarios
Todo bien
historicamente valido, excepto la ultima parte sobre las luchas sociales y el comunismo. Srs. el comunismo es un ideal inexistente, es condenar al pais a un retroceso terrible. En el comunismo no gobierna el pueblo, gobierna la antigua monarquia caracterizada por el partido comunista. Las empresas nacionales son corruptas y son ineficientes en todas partes, solo cuando el interes privado es parte del control de las empresas estas son competitivas. El progreso humano y la revision de los valores morales tambien es una tarea imposible dentro de la imposicion coerciva que impone el partido que se representa a si mismo, en un sistema asi la estructura de valores no tarda en desmoronarse y convertirse en una careta.
El terrorismo no fue un pretexto, el terrorismo fue una razon.
Saludos
OK GONZALO!!!
El «sr» Gonzalo no lee, no ve, escucha. Duerme, come, va al trabajo, come, duerme, va la trabajo…O capaz no vive en el Perú o Sudamérica, probablemente vive en otro planeta. En qué parte ha existido comunismo? para afirmar que significa un retroceso terrible. Por otra parte, basta ver lo que necesitó la empresa privada en el Perú, hay que ver su «crecimiento» y el desarrollo que ha traido. Por culpa de gente como Gonzalo P. tenemos gobiernos como los q ue hemos tenido históricamente. OK GONZALO!!!! uds. son más….
Velasco Siempre será Velasco
En la historia de los pueblos como el Perú siempre habrán hombres de talla histórica que se diferencian de la hez de la tierra. Y uno de esos hombres es el Ex Presidente del Perú Gral. Juan Velasco Alvarado. Al igual que Ramón Castilla, Tupac Amaru, MIguel Grau ó Francisco Bolognesi jamás sera olvidado.
Al margen las politicas que ejecuto, Velasco fue un peruano a carta cabal, soldado raso de las canteras del Pueblo ascendio por esfuerzo propio hasta General y luego como Presidente emprendió un Gobierno Revolucionario y Nacionalista que luchó por la TRANSFORMACION Y EMANCIPACIÓN ECONOMICA SOCIAL DEL PUEBLO PERUANO, y gobernó con coraje, de Pie y no de rodillas…realmente fue un gran ejemplo civil y militar para todos, incluso para los ciudadanos de hoy donde lamentablemnete abundan los traidores, cobardes e imbéciles.
Cuando Velasco inerte era velado en la Catedral de Lima, millones de personas fueron a darle el último adios, esa es la mejor prueba que demuestra la trascendencia del General del Pueblo porque ni Belaunde, ni Alan, ni Fujimori, ni Toledo le alcanzan siquiera a la cintura de Juan Velasco.
Un hombre así como el verdadero «Chino» era de suponer que estuviera en la mira de los sectores más conservadores de los Estados Unidos y cuando Velasco enfermó por ese entonces se escuchaba la frase .» que mierda importa una pierna si un valiente gobierna».
Y es que Velasco al igual que su lejano paisano en el tiempo como fue el piurano Miguel Grau, fue un valiente y si hubiera tenido la oportunidad en la Casi Guerra con Chile de 1974 de morir como lo hizo el Gran Almirante Grau en 1879, que no quepa la menor duda que asi lo hubiera hecho.
Que gran diferencia con los seudos líderes de hoy que se venden por dinero y se arrodillan ante los poderosos.
Pasarán largos años para que la genética peruana genere un nuevo Velasco, pero no debe olvidarse que el pueblo tiene que hacer méritos para que retorne un líder como el General del Pueblo Juan sin miedo.
Porque si el pueblo es ciego, sordo, mudo, cobarde, torpe, traidor y corrupto, mejor que espere sentado porque parado se va a cansar.
Quien mira la majestuosidad de esta tierra peruana puede sentir que en el momento menos esperado, el Gran Velasco Alvarado retornará con otro nombre, aspecto, pensamiento y discurso, que no quede la menor duda.
Velasco siempre será Velasco (continuación)
..le alcanzan siquiera a la cintura de Juan Velasco.
Un hombre así como el verdadero «Chino» era de suponer que estuviera en la mira de los sectores más conservadores de los Estados Unidos y cuando Velasco enfermó por ese entonces se escuchaba la frase .» que mierda importa una pierna si un valiente gobierna».
Y es que Velasco al igual que su lejano paisano en el tiempo como fue el piurano Miguel Grau, fue un valiente y si hubiera tenido la oportunidad en la Casi Guerra con Chile de 1974 de morir como lo hizo el Gran Almirante Grau en 1879, que no quepa la menor duda que asi lo hubiera hecho.
Que gran diferencia con los seudos líderes de hoy que se venden por dinero y se arrodillan ante los poderosos.
Pasarán largos años para que la genética peruana genere un nuevo Velasco, pero no debe olvidarse que el pueblo tiene que hacer méritos para que retorne un líder como el General del Pueblo Juan sin miedo.
Porque si el pueblo es ciego, sordo, mudo, cobarde, torpe, traidor y corrupto, mejor que espere sentado porque parado se va a cansar.
Quien mira la majestuosidad de esta tierra peruana puede sentir que en el momento menos esperado, el Gran Velasco Alvarado retornará con otro nombre, aspecto, pensamiento y discurso, que no quede la menor duda.
Velasco será siempre Velasco (parte final)
Quien mira la majestuosidad de esta tierra peruana puede sentir que en el momento menos esperado, el Gran Velasco Alvarado retornará con otro nombre, aspecto, pensamiento y discurso, que no quede la menor duda.
Velasco fue un pésimo gobierno. Perú no prosperó en nada, fue un Hugo Chavez de aquella época. Perú se vino abajo nadie quería invertir en el Perú Velasco era un dictador malvado.
Odiaba a los ricos y vivía como rico. Quería que lo apludan los pobres a cambio de nada. No tienen ninguna obra buena. Ningún militar en la historia fue bueno a ecepto de Odria pero solo para Tarma su tierra natal. Velasco no aumentó ni el sueldo de los militares, hubo una gran inflación que no podía controlar. Mucho mas pobres que ahora. El quien le arreglo al Perú fue el chino Fujimori que su política sirve hasta ahora en el 2009 se está aplicando. Buena Chino Fujimori asi te recordamos los adultos mayores.
Velasco era discurso eufórico, retórica de buenas intenciones apluasos, bulla, la tierra temblaba con tanto aplauso, Pero para el estómago nada que ver. solo entusiasmo desbordante y nada mas, de eso se recuerdan muchos que ahora recuerdan al Gran Causachum Perú pero nada más que palabras y vanidad.
Velasco y el Servicio Industrial del la Marina 1
Durante la época del Gobierno de Velasco en el año 1970 se toma la decisión de entrar a la construcción de buques del máximo porte que permiten sus gradas y, lo más importante, entrar a competir en el mercado de astilleros construyendo para empresas navieras, ya que hasta el momento solamente se había construido para la Marina de Guerra, de acuerdo a sus necesidades y posibilidades dadas por la Ley N° 11537. Esta decisión requiere de la ampliación y modernización del astillero del Callao, la que se inicia con la compra de grúas de 45 toneladas para las gradas, construcción del taller de tuberías, ampliación de la grada y la instalación de una prensa de 40 toneladas, entre otros.
Por Decreto Ley N° 18914 del 22 de Septiembre de 1971 se autoriza al SIMA la construcción de dos buques graneleros de 25,000 toneladas de porte para la Empresa de Comercialización de Harina y Aceite de Pescado (ECHAP). Dicho dispositivo dispone la financiación de estas naves con la participación del Banco Industrial, Banco de la Nación y proveedores. Con este contrato se inicia una nueva era en SIMA, construyendo naves para terceros con presupuestos a suma alzada y plazos fijos de entrega, responsabilidad que asume con todo éxito. Poco tiempo después se consigue contratos petroleros del mismo tonelaje para la Empresa Estatal PETROPERU, alcanzándose un ritmo de lanzamientos y de entrega de un buque cada ocho meses.
Velasco y el Servicio Industrial de la Marina 2
se inicia una nueva era en SIMA, construyendo naves para terceros con presupuestos a suma alzada y plazos fijos de entrega, responsabilidad que asume con todo éxito. Poco tiempo después se consigue contratos petroleros del mismo tonelaje para la Empresa Estatal PETROPERU, alcanzándose un ritmo de lanzamientos y de entrega de un buque cada ocho meses. Por Decreto Supremo N° 008-72-MA del 1 de Agosto de 1972 se integra a SIMA el Servicio Industrial de Iquitos (SIDI) que está dentro de la jurisdicción de la Fuerza Fluvial de la Amazonía, con la denominación de Servicio Industrial de la Marina de Iquitos (SIMAI),El importante incremento de las actividades del SIDI como consecuencia del descubrimiento del petróleo en la selva requiere de autonomía, tecnología y capital, lo que se logra con esta fusión, logrando incursionar con reconocido éxito en la construcción de un número significativo de barcazas cisternas, empujadores fluviales y otras embarcaciones propias para uso en la región.
Velasco y el Servicio Industrial de la Marina 3
Por Decreto Supremo N° 011-72 del 21 de Agosto de 1972 se aprueba la nueva organización del Servicio Industrial de la Marina como un complejo de varios centros de operación: Centro de Operaciones Nro 1 SIMA-CALLAO, que absorbe toda la infraestructura del SIMA y el Centro de Operaciones Nº 2, SIMA-IQUITOS que absorbe toda la infraestructura del SIDI y considera los que puedan crearse en el futuro. Asimismo, se crea la Dirección Ejecutiva responsable de la operación de estos Centros de Operación. Seguidamente se inicia el planeamiento para construir el complejo calderero de Chimbote y poder continuar la línea de producción para transformar el acero procesado por la siderúrgica ubicada en este importante puerto. La Superioridad Naval decide, sobre la base del complejo de los Servicios Industriales de la Marina, crear una empresa pública con el fin de darle mayores posibilidades de financiamiento, autonomía administrativa y por ende el desarrollo que su magnitud y tecnología le permitían; es así que se inició la preparación de la ley y se hicieron las gestiones con los altos niveles del gobierno de Velasco.
Velasco y el Servicio Industrial de la Marina 4
se hicieron las gestiones con los altos niveles del gobierno de Velasco. Por Decreto Ley N° 20160 del 02 de Octubre 1973 se crea la empresa SERVICIOS INDUSTRIALES DE LA MARINA, SIMA-PERU S.A., empresa estatal de derecho público interno, con autonomía, patrimonio propio y personería jurídica, cuya actividad principal es efectuar la reparación, carena y construcción de unidades navales para la Armada Peruana y extender estos servicios a los armadores nacionales y extranjeros. El patrimonio de la nueva empresa está constituido por el patrimonio de SIMA-CALLAO y SIMA-IQUITOS. Con la autonomía adquirida como empresa, SIMA-PERU S.A. continúa con la construcción tanto de buques petroleros como graneleros y buques de carga general del máximo porte, que permite la capacidad de las gradas. El 1 de Marzo de 1975, se inicia la construcción del Complejo Calderero Estructural de Chimbote en las inmediaciones de las instalaciones de SIDERPERU y se crea el Centro de Operación N° 3 SIMA-CHIMBOTE para el desarrollo de la Industria Metal Mecánica.
bremdodm
:kiss: hola mi amor
Despues de velasco nos gobiernan solo corruptos y
El Peru estubo mejor armado con el gran Velasco y no genero ninguna deuda con el FMI Y MB como lo hizo El traidor Bermudes manejado por su mujer chilena, Belaude practicamente nos vendio al Fondo Mon, igual lo hizo el Aprismo con Garcia seudo socialista y doble cañon, por eso para la educacion , para la defensa, salud es una pequeñisima tajada de torta primero es el pago de la deuda que estos sinverguerguenzas como la mafia de fujimori corrumpieron al pais dejandonos con cuantiosa deuda comprando armas chatarra sobrevaluando costos, Con velasco ahora serai diferente porque genero grandes industrias pesqueras siderurgica y todo era para el estado ahora es botin de grupos de poder, La politica libremercado aplicado por estos canallas y ladrones sumisos a los chilenos y grupos de poderhan hecho mertcado de paso de otros paises y no se genera empleo digno, como consecuencia nos trajo inrequisimiento de unos cuantos y pobreza general, con el cuento de cada uno es dueño de su propio destino slogan de los mercantilistas, señores pueblo que no conoce su historia esta condenado al fracaso, la pobreza seguira aumentando si no hay empleo digno entonces seguira aumentando la desocupacion y la delincuencia se habra generalizado. Pues elige con mucho criterio a tus gobernates quienes tienen interes creados y quienes son los verdaderos nacioalistas en bienestar general y el desarrollo de nuestra nacion.
el velascato merece un analisis tranquilo sereno
viva Velasco :Djion fubo:cry:
Si tan solo no hubiera enfermado, hubiera terminado de consolidar la estructura económica miltar civil en el territorio peruano.
Como lo hiciera J.Stalin con el Pueblo ruso, la dejo una Super Potencia.
VIVA VELASCO
no hay duda la historia le dara la razon en el futuro verdaderamente velazco es el mejor presidente del peru de todos los tiempos no hay hombre como velaxzco y no lo habra tenia que ser de esas tierras piuranas donde salen los mejores para el peru yel mundo.
Después de años podría decir que la que mató a Velasco Alvarado fue la doctora coreana que lo operó alguien llego y dijo que meta el bisturí en mierda para que le de una septicemia el caso debe de estar descalificado pero eso me lo contó el hermano de la doctora si más no recuerdo se apellida lee es la primera ves que lo comentó después de 26 años !!!
Pasaron muchos años y muchas cosas, pero el tiempo nos da la razón, necesitamos un presidente como Juan Velasco Alvarado. Pero pareciera que todo esta perdido y controlado, sin embargo los que somos hijos, nietos y descendientes de las obras de nuestro presidente (Velasco Alvarado) estamos luchando como hormigas y con paciencia, por que el modelo capitalismo canival se empieza a comer por dentro, ya que tiene miedo de la globalización y se retiran de tratados plurinacional, tienen miedo de otros países con modelos más humanitarios y progresistas.
VELASCO UNIVERSAL
Los ideales velasquistas no tienen frontera
Liberar de la explotación a los trabajadores
Demostró que es realizable, no es quimera
Se requiere firmeza y dejarse de temores.
Si acabar queremos con los males de raíz
En todas las decisiones de un país
A todo nivel la participación popular
Para progresar debe el pueblo actuar.
La propiedad social de los trabajadores
Que a base de esfuerzo forman empresas
Demostrando ser dueños y trabajadores
No grupos de poder acaparan la riqueza.
La comunidad industrial en toda empresa
Que Hace socio a todos sus trabajadores
Se rompe con siglos de vileza
Que enriquecen solo a los explotadores.
Los ideales velasquistas son universales
El pueblo con la participación popular
Forma un mundo mejor de buenos ideales
La propiedad social de los trabajadores
Le enseña la solidaridad empresarial
Y socios con la comunidad industrial
Que mejor sociedad se puede construir
Un mundo solidario, humanista y feliz
No la prensa basura de los grupos de poder
No la explotación diaria del trabajador
Trabajo honrado, solidario, nuestro deber
El ideal velasquista es universal
Si nos proponemos lo haremos real.
COMPRA PERIODICO KAUSACHUM
VIVA velazco
El General Velasco, Para los ricos fue su cáncer y para los pobres y extremo pobres la SALVACIÓN, UN EJEMPLO, la Reforma Agraria, fue un proceso integral, de darles las tierras, para quien la trabaja.
El General Velasco, Para los ricos fue su cáncer y para los pobres y extremo pobres la SALVACIÓN, UN EJEMPLO, la Reforma Agraria, fue un proceso integral, de darles las tierras, para quien la trabaja.
Las opiniones algunas son contrarias, porque les afectó sus intereses personales, no piensan en los demás olvidándose de la doctrina de nuestro Dios, amar a tu prójimo como a ti mismo, en la igualdad de oportunidades.
Las opiniones algunas son contrarias, porque les afectó sus intereses personales, no piensan en los demás olvidándose de la doctrina de nuestro Dios, amar a tu prójimo como a ti mismo, en la igualdad de oportunidades.