El jurista Alberto Borea presentó ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) 95 mil firmas para solicitar que el Congreso modifique el Art. 206 de la actual Constitución, con el propósito de estudiar una reforma constitucional.
Explicó que el objetivo es lograr un cambio en el sistema constitucional peruano sobre la base de la Carta Magna de 1979 e incorporando las reformas de los últimos años.
«El proyecto apunta a que el propio Congreso discuta los cambios constitucionales en el plazo de un año y que, producida esta discusión, se continúe con la anulación de la Constitución de 1993, hija directa de la dictadura, y se promulgue el nuevo texto», precisó.
Borea, quien resaltó que se necesitan solo 59 mil firmas para impulsar la iniciativa legislativa para reformar la Constitución, se mostró confiado en que las distintas bancadas del Parlamento respaldarán el pedido de la ciudadanía. En caso contrario, no descartó impulsar un referéndum para cambiar el sistema constitucional.
La República, 27-09-2012

2 comentarios
EL PERRO DEL HORTELANO
ESTE SUJETO VIVE DEL ODIO, NO SOPORTA QUE FU8JIMORI LE PUSO CUERNOS, Y ES A PARTIR DE ESA AFRENTA, QUE NO LE PERDONA AL CHINO, TODO EL TIEMPO ANDA RASCANDOSE LA CABEZA POR LOS CUERNOS QUE LE PUSIERON , YA QUE LES SALE UNOS SOBRE OTROS COMO VENADO, Y NO SABE COMO VENGARSE, Y NO ENCONTRADO QUE LA MEJOR MANERA ES CAMBIAR EL SISTEMA CONSTITUCIONAL,EL PAIS NO PUEDE VIVIR OCUPANDOSE TODO EL TIEMPO ENH TENER UNA CONSTITUCION AL GUSTO DEL CLIENTE MAS BIEN DEBERIAN MODIFICARSE CIERTOS ARTICULOS DEL REGIMEN ECONOMICO, EN ESO SI ESTOY DE ACUERDO.
Reforma Constitucional AHORA
Es necesario la reforma constitucional en base a la Carta Legítima de 1979 y eliminar ese lumpen que significó la mafia de los 90’s, ese texto que fue aprobado por un referéndum engañoso, elaborado por el SIN a través de un CCD de pantalla y que fue operado por la dictadura no puede seguir rigiendo el destino de los peruanos. Tenemos 12 años de vida democrática y es inaudito seguir con la constitución de una mafia donde sus principales artífices están en prisión.