García miente, Carolina Lizárraga sí fue tachada
Presidente dijo que es magistrada “intachable”
Alan García ya no sabe qué hacer para tratar de subir en la aprobación popular, que ha dado las espaldas al mandatario y lo coloca en el nivel más bajo desde que comenzó sus funciones en el 2006. Ahora se le ha ocurrido nombrar una “zarina anticorrupción”.
Carolina nació muerta
Desarrollar medidas de prevención
Promover la ética en la función pública
Formular, monitorear y supervisar las políticas públicas sobre la ética y anticorrupción.
La gran pregunta es: ¿cómo va a luchar contra la corrupción una jueza que acepta ser nombrada por un presidente que escapa de la investigación sobre denuncias de enriquecimiento ilícito amparándose en la prescripción, si precisamente Alan García está escapando de la acción del poder judicial?
Definitivamente Carolina Lizárraga nació muerta en la ética, en la moral y en la lucha contra la corrupción. Un presidente con tales características, si fuera moral (ahora), debería abstenerse de escoger al o a la titular de la ONA, y, como no ha dado satisfaciones al país por esas graves denuncias, debería dejar que el cargo sea escogido por representantes del derecho, de la ciudadanía y del Congreso.
No es intachable, sí fue tachada
Para la escenificación del aparatoso sistema, según dice, anticorrupción, García escogió a la jueza Carolina Lizárraga, de quien dijo “Es una joven magistrada, intachable, que reúne todas las características para impulsar la lucha contra la corrupción".
