¿Se llegará a conocer quién es el alto funcionario que tenía amplios permisos para ingresar al sistema y borró los documentos?
Tras el escándalo por la pérdida de más de 1,200 documentos de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), los cuales corresponden a procesos que incluyen casos de corrupción que involucran a personajes notorios, la JNJ dice que están en proceso de recuperación de los mismos.
Según la JNJ, la Dirección de Procedimientos Disciplinarios reportó la pérdida de estos documentos que estaban en una carpeta temporal, utilizada como un almacenamiento provisional y que la Oficina de Tecnología de la Información y Gobierno Digital ya se encuentra “trabajando en la recuperación de la información contenida”, pues tienenlos archivos disponibles en otras copias de respaldo.
Manifestó que están colaborando con la investigación que está a cargo de la PNP, con el objetivo de identificar a los responsables del borrado y exhortó a que la ciudadanía se basen en la información oficial vertida en sus plataformas, «a fin de “evitar la difusión de versiones inexactas o especulativas que pueden interferir con el desarrollo de las investigaciones”.
La investigación preliminar comenzó ek 8 de agosto, por el delito de atentado a la integridad de datos informáticos en agravio de la JNJ.
El reporte inicial, dado el 2 de agosto por un trabajador de la Dirección de Procedimientos Disciplinarios (DPD) mediante un mensaje de WhatsApp, según el Correo, indicó que más de 1,200 documentos virtuales de procedimientos disciplinarios a jueces y fiscales habrían sido manipulados de forma irregular.
La investigación fue dispuesta por la Segunda Fiscalía Corporativa Especializada en Ciberdelincuencia de Lima Centro (Cuarto Despacho) que derivó el caso al personal policial de la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) para que realice las diligencias que identifiquen a los involucrados y sus correspondientes responsabilidades penales.
Entre los archivos borrados figuran los de Keiko Fujimori y Patricia Benavides
Entre los documentos perdidos se encontraban casos que involucraban a Keiko Fujimori, la fiscal suprema Patricia Benavides y magistrados vinculados a la red de los Cuellos Blancos.
Según Hildebrandt en sus trece, los documentos fueron borrados de manera premeditada y desde dentro de la propia institución. La carpeta temporal en la que se almacenaban los archivos había sido manipulada por una cuenta con acceso total, con lo que se descarta la hipótesis de un ataque externo.
La División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la Policía Nacional concluye que el borrado se ejecutó desde adentro, con las credenciales necesarias para mover o eliminar archivos sin dejar huella.
Otros expedientes comprendidos son los de la jefa del Reniec, Carmen Velarde, por el caso de firmas falsas; la fiscal de la Nación, Delia Espinoza; el fiscal José Domingo Pérez; y la propia Patricia Benavides. Se sospecha de que se trató de una acción deliberada para proteger a figuras con poder judicial y político.
Hay también archivos vinculados a jueces relacionados con la red de los Cuellos Blancos del Puerto, los máximos exponentes del hampa judicial en el Perú. La potestad disciplinaria de la JNJ sobre estos funcionarios prescribió en 2023, pero los documentos son evidencias en otras instancias.
