La Segunda Sala Penal de Apelaciones Nacional favoreció a la investigada Nadine Heredia Alarcón y otros encausados por el presunto delito de lavado de activos al revocar las medidas dictadas anteriormente por el juez Richard Concepción Carhuancho, quien dispuso que Heredia no podía salir del país sin autorización judicial.
El fallo en última instancia ignoró la conducta de Heredia, destacada por sus mentiras, pues aunque prometa comparecer ante una citación judicial, como miente siempre, si desea no regresará al Perú, con lo cual dificultará su deportación o extradición, de ser el caso, pues estaría maquinando las argucias legales para ampararse en un trabajo en Suiza, desde donde todo sería más difícil para la justicia peruana.
Como se sabe, Heredia y su entorno son objeto de investigación por los presuntos aportes del chavismo venezolano y de empresas brasileñas ladronas, que habrían pagado coimas por adelantado con dinero disfrazado de aporte para las campañas electorales del Partido Nacionalista en 2006 y 2011, para después cobrarse en obras sobrevaloradas, táctica que permitió a Odebrecht perpetrar gigantescos latrocinios al Estado peruano.
Ahora Heredia no tendrá necesidad de pedir, para viajar fuea del país, la autorización del magistrado Concepción Carhuancho ni tampoco del fiscal Germán Juárez Atoche.
Los jueces superiores que favorecieron a Heredia son César Sahuanay Calsín, Iván Quispe y Jéssica León Yarango, tras declarar fundada la impugnación presentada anteriormente por Heredia Alarcón y los procesados Rocío Calderón Vinatea, Ilan Heredia Alarcón y Julio Torres, de tal manera que ahora estos podrán salir al exterior sin el visto bueno de la autoridad judicial.

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La fuga de Prado
“El viaje del general Prado no significa más que una vergonzosa deserción”.
El Comercio, Lima, 19 de diciembre de 1879
(Caivano 1904, 346)
El jueves 18 de diciembre de 1879, alrededor de las cuatro de la tarde, el día que cumplía 53 años de edad, el presidente en ejercicio del Perú, Mariano Ignacio Prado, abandonó el país con rumbo a Panamá. Desertó tras ocho meses de serios reveses en la guerra con Chile, fracasos que habían traido consigo el evidente descontento popular. El territorio peruano se encontraba invadido por el enemigo, que había capturado el departamento de Tarapacá, principal fuente de los ingresos fiscales de la nación.
Usando el nombre falso John Christian (Perolari-Malmignati 1882, 291) fugó en el vapor-correo Payta, cuya partida hizo demorar de las diez de la mañana a las cuatro de la tarde con el fin de posibilitar su embarque (Basadre 1968-70, VIII: 173). El Payta era propiedad conjunta de la compañía inglesa Pacific Steam Navigation Company (PSNC) y de la empresa chilena Compañía Sudamerica de Vapores (CSAV), operando de manera encubierta al servicio del enemigo del sur. Prado llegó a Guayaquil el 22 de diciembre de 1879 y a Nueva York el 6 de enero de 1880.
Mariano Ignacio Prado partió del Perú sin aviso previo y sin levantar sospecha que fugaría. Así lo informó el Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos en el Perú, Isaac P. Christiancy, en comunicación al Secretario de Estado de los Estados Unidos, William M. Evarts. Durante la mañana y el mediodía del día 18 de diciembre, el presidente despachó como de costumbre en el Palacio de Gobierno, recibiendo el saludo de cumpleaños de funcionarios civiles y militares. A las 3:05 de la tarde abordó en la Estación de Desamparados el tren al Callao, en compañía del presidente del Consejo de Ministros y ministro de Guerra Manuel González de La Cotera y de Adolfo Quiroga, ministro de Justicia e Instrucción. Cuando llegó al Callao, la gente que lo vio creyó que estaba de visita para inspeccionar el cuartel y fortificación del puerto.
la fuga de alan garcía pérez y alejandro toledo en el perú todos se fugan somos un país de ladrones de los políticos de derecha y izquierda traidores de la patria.