Al declarar Lima y Callao en estado de emergencia, en el respectivo decreto supremo se detallan las medidas dispuestas para combatir la criminalidad, parte de las cuales son buenas, sin embargo no son medidas suficientes.
Entre lo útil y necesario tenemos la prohibición de circulación de dos adultos en moto, pero eso debe perfeccionarse porque una persona de 17 años no es adulto y puede perpetrar un delito. Debe decirse simplemente dos personas, porque también es un riesgo que niños estén montados en la parte trasera de una moto. Como siempre, los moteros en su egoísmo reclamarán, pero antes que su comodidad es la protección de la integridad de los ciudadanos.
Desmontaje y destrucción de antenas de telecomunicación ilícitas. Esto ya se realiza con cierta frecuencia, pero debe vigilarse constantemente por la burla a las disposiciones.
El apagón eléctrico en las celdas es positivo, pues impedirá el uso de dispositivos electrónicos.
El patrullaje de las fuerzas combinadas en zonas críticas (Paraderos, estaciones del metro, instituciones asociadas a servicios públicos y activos estratégicos, entre otros) es también buena medida, pero debe acompañarse con inteligencia.
Intervención e internamiento de vehículos si exhiben documentación adulterada o placas ilegibles, deterioradas, adulteradas, dañadas, laminadas o con objetos que no permitan la identificación correcta del vehículo. Es una medida que ayuda.
Operativos masivos y permanentes de decomiso de armas, municiones, explosivos ilegales y pirotécnicos. Será de utilidad con la debida diligencia, pues son visibles lugares de venta ilegal de pirotécnicos y explosivos sin que haya intervención de la autoridad.
Operativos de Fiscalización de los insumos químicos que sirven para la elaboración de droga. Estas son acciones viejas, sin embargo tienen efectividad limitada por incapacidad o corrupción.
