La empresa minera MMG Limited, que explota la concesión minera Las Bambas en Apurímac, también contribuye a crear mayor conflicto social al marginar a los trabajadores apurimeños que buscan empleo, denunciaron trabajadores de construcción civil.
Dichos trabajadores no son tomados en cuenta para trabajar en la mina, que prefiere contratar a gente de otros lugares, lo cual crea un clima de frustración y agrava las condiciones de pobreza en la región, que no aprecia beneficio para ellos con la actividad minera.
Por ello, el gremio local de construcción civil de la zona Challhuahuacho realizó una marcha de protesta hacia el ingreso a la mina y en respaldo a los reclamos de los comuneros en el conflicto por la vía.
Pero no sólo se trata de mano de obra en albañilería. La empresa minera tampoco facilita el acceso al empleo de otras personas, como podría ser concesionarios de comedor, entre otros servicios y prefieren contratar inclusive a extranjeros, pese a que podrían capacitar a la gente del lugar para cumplir con los estándares que la mina exige.
Todo este clima de marginación a la gente del lugar atiza el resentimiento de los apurimeños, quienes no ven en esta empresa un factor importante para ayudarlos a salir de la pobreza.
Aunque tarde, MMG Limited, no sólo por conveniencia, sino por justicia debería promover el empleo en su empresa a la gente local en puestos que no requieren gran calificación y capacitar a los apurimeños para que puedan acceder a otro tipo de puestos en su empresa.
De igual manera, el Estado debería promover que las empresas que obtienen grandes proyectos en el Perú tomen mano de obra local. Por ejemplo, esta empresa es china y el gobierno de ese país, cuando busca contratos en el exterior, hace todo lo posible porque la actividad productiva brinde empleo a gente en la China.

2 comentarios
Eso pasa por tener a los chinos como «socio estratégico». Aunque teóricamente son «comunistas» el comportamiento de las empresas Chinas es el del mas puro capitalismo del Siglo XIX
En la ciudad San José de Costa Rica, una empresa China construyó un estadio deportivo a un costado del parque La Sabana. Trajeron de China a todos los trabajadores no le dieron trabajo a ningún «tico», Al costado del estadio, construyeron un campamento de contenedores para alojar a los obreros chinos, totalmente cercado, en realidad una especie de cárcel, ya que a los obreros chinos no los autorizaban a salir del campamento, muy de vez en cuando, los llevaban en buses a visitar algo. Adeás no les pagaban, el sueldo se los dejaban en China, de modo que ellos no podían consumir en la ciudad. Hay que pensarlo muy bien antes de hacer un negocio con los chinos.