Rafael López Aliaga resultó ser el peor perdedor. Comenzó con acusaciones de fraude que no pudo probar, despues acusó a personas en la prensa de haberle “robado” votos, lo cual tampoco puede probar, lo cual más bien da la impresión de que el candidato está sufriendo de perturbaciones mentales o tal vez consume estupefacientes para decir tales sandeces.
Ahora, pese a la aclaración del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que señala que la ley no establece elecciones complementarias presidenciales, moviliza a sus portátiles para confundir al público y pedir que se realicen dichas elecciones complementarias.
Los sujetos con cacerolas y pancartas enunciaron presuntas irregularidades en los comicios del pasado 12 de abril, sin embargo, nadie ha presentado formalmente una prueba de fraude.
Estas personas realizaron plantones en los exteriores de la sede central del JNE, en el distrito de Jesús María, y afuera de la casa del presidente de dicha entidad, Roberto Burneo, en San Isidro.
Pérfidamente exigen torcer la ley electoral para dar paso a una reconsideración que convoque a elecciones complementarias o, en su defecto, declarar la nulidad total del proceso aduciendo presuntas irregularidades ocurridas durante la jornada de los comicios generales del pasado 12 de abril.
Ellos se niegan a aceptar que el JNE ratificó mediante una resolución oficial que no se realizarán elecciones complementarias tras realizar un análisis técnico y jurídico del proceso en curso.
Una concentración se efectuó en el parque Jaime Bausate y Meza, frente a la sede principal del JNE. Decenas de familias, incluyendo adultos mayores y niños, llegaron portando banderas y camisetas de la Selección Peruana al grito de “no al fraude”.
Los manifestantes armaron un escenario improvisado con micrófono abierto para los asistentes. Un grupo partió desde el distrito de Villa María del Triunfo alrededor de las 16:00 h y llegó al lugar cerca de las 18:00 h. Parte de ellos portaban polos de Renovación Popular.
Otro grupo de unas 50 personas se movilizó hacia los exteriores del condominio donde reside el titular del JNE, Roberto Burneo, en San Isidro, donde alborotaron con las mismas pancartas y arengas, los ciudadanos continuaron con su medida de fuerza. Un fuerte cerco policial conformado por al menos 10 agentes equipados con escudos estuvo en la puerta de ingreso, además de personal de Seguridad del Estado para salvaguardar el orden público.
