Una de las leyes del Congreso en favor de los delincuentes permitirá que el expresidente Alejandro Toledo, quien purga condena por corrupción tras años de resistirse a la extradición, goce de prisión domiciliaria.
Sin perder el tiempo, el abogado de Toledo, Roberto Su, admitió que ya solicitó al Poder Judicial acogerse a la nueva norma, debido a que el exmandatario ha cumplido 80 años el 28 de marzo último.
Toledo Manrique fue presidente del Perú de 2001 a 2006. En 2013 la Fiscalía inició las investigaciones por enriquecimiento ilícito debido a que adquirió inmuebles por millones de dólares. En 2017 el Poder Judicial solicitó su prisión preventiva, pero huyó a los Estados Unidos, lo cual obligó a la justicia peruana a iniciar un largo proceso para su captura.
Fue detenido en los Estados Unidos el 16 de julio de 2019. Desde entonces Toledo recurrió a todo tipo de maniobras legales para dilatar el proceso de extradición que finalmente terminó con su traslado al Perú en abril de 2023, por lo cual, sumando su detención en los EE. UU., por lo cual ha cumplido menos de seis años de privación de su libertad.
El 22 de octubre de 2024 fue sentenciado a 20 años de prisión efectiva por recibir coimas de la empresa Odebrecht y sólo ha cumplido dos años de la sentencia debido a que huyó a los Estados Unidos, donde posteriormente, ante el requerimiento de la justicia peruana a ese país para su extradición, recurrió hasta el último resquicio legal para dilatar el proceso de extradición.
El hampa congresal, queha promovido y promulgado más de una decena de leyes para favorecer a la delincuencia, es autor de la Ley N.º 32181, promulgada el 11 de diciembre de 2024, la cual, entre otros, modificó el artículo 22 del Código Penal que refiere a la reducción de la pena por edad.
Dicha norma establece que los mayores de 80 años, por razones humanitarias, afrontarán sus condenas conforme a lo que estipulan los artículos 288 y 290 del Nuevo Código Procesal Penal. En ambos se especifican las restricciones que puede imponer un juez a un procesado considerando la detención domiciliaria.
Esta infame ley es aplicable a toda clase de delincuentes, pues no tiene restricciones, así, terroristas, corruptos, violadores, asesinos o genocidas podrían invocarla para gozar de una prisión domiciliaria, que, debido a las deficiencias de custodia, podría incluso terminar en fuga al exterior.
