Un avión de American Airlines colisionó con un helicóptero militar Black Hawk y cayó al río Potomac. Hasta el momento se ha rescatado a cuatro pasajeros sin vida.
La aeronave se disponía a aterrizar en Washington DC. Los servicios de emergencia y los barcos de bomberos se dirigieron a buscar a las víctimas en el río, aunque sólo se ha logrado rescatar a cuatro personas sin vida, según informan los medios estadounidenses.
Tras la colisión y caída el avión se partió en dos, mientras que el helicóptero terminó al revés y no es estable, y se balancea hacia arriba y hacia abajo haciendo difícil la tarea de los buceadores.
Edward Kelly, presidente general de la Asociación Internacional de Bomberos, dijo que decenas de otros bomberos participan en operaciones de buceo. Están haciendo todo lo posible para llevar a los supervivientes a un lugar seguro.
La colisión produjo un resplandor en el aire antes de que las aeronaves se precipiten al río, según se ve en los vídeos.
El presidente Donald Trump señaló sobre la tragedia: “Que Dios bendiga sus almas”. “Me han informado completamente sobre el terrible accidente que acaba de ocurrir en el Aeropuerto Nacional Reagan. Que Dios bendiga sus almas. Gracias por el increíble trabajo que están haciendo nuestros socorristas. Estoy monitoreando la situación y brindaré más detalles a medida que surjan”.
En el helicóptero iban tres soldados, ninguno alto funcionario del ejército.
Debido al siniestro se suspendieron todos los despegues y aterrizajes en el Aeropuerto Nacional Reagan.
El senador Roger Marshall revela que el avión viajaba desde Wichita, Kansas, “esta noche, recibimos noticias devastadoras de lo que solo puede describirse como nada menos que una pesadilla”, dijo citado por varios medios.
Debido a las frías temperaturas del río Potomac la supervivencia de los pasajeros que todavía no son hallados resulta más improbable
