El primer purificador de aire PAU-20, invento peruano, fue instalado esta tarde en el distrito de Surquillo en la intersección de las avenidas Angamos y Aviación, frente al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas.
En la ceremonia, denominada “Inicio de la Era del Aire Limpio en el Mundo, desde el Perú”, participaron el alcalde de Surquillo, Gustavo Sierra, el ministro del Ambiente, Antonio Brack Egg, y la empresa Tierra Nuestra, creadora del PAU-20, maquina que no costará nada a la municipalidad, salvo el otorgamiento de la licencia, pues será financiada por las empresas privadas.
Cabe señalar que la licencia necesaria demoró más de año y medio en tramitarse y Surquillo es el primer distrito que la entrega. El alcalde provincial de Lima, Luis Castañeda Lossio y los alcaldes de otros distritos continúan con la lentitud burocrática que impide la instalación en una ciudad que con urgencia necesita mejor calidad de aire.
El Purificador de Aire Urbano, PAU-20, es una máquina de tecnología propia, que mejora la calidad de aire hasta los límites máximos permisibles, según las Organización Mundial de la Salud. Es decir, el PAU-20, recoge el aire contaminado y lo libra de polvos, gérmenes, bacterias y reduce los gases procedentes de la combustión incompleta del parque automotor.
El PAU-20 estuvo en exhibición un tiempo total de 18 meses en el ministerio de la Producción, tiempo durante el cual fue visitado por colegios, universidades, profesionales, público en general; así como por diferentes medios de prensa nacional e internacional.
La meta inicial es poner en servicio 100 PAU-20 en la ciudad de Lima y Callao, que se instalarán en vías principales, donde existe alto tránsito de personas y vehículos, donde normalmente se registra la más alta tasa de contaminación aérea.
El aparato entregará 20 millones de m3 de aire limpio al día y en un plazo de cuatro años se instalarán 400 máquinas, que brindarán aire purificado para 8 millones de personas por día.
El PAU-20 fue trasladado a su lugar de permanencia en la mañana del 5 de febrero, en una jornada que contó con la presencia del Alcalde de Surquillo, Gustavo Sierra, el Ing. Jorge Gutiérrez de la empresa Tierra Nuestra y don Fernando Hilbck, Director de Asuntos Corporativos de Backus.
El PAU-20
El PAU-20 es un invento peruano que ayudaría a eliminar no sólo las partículas contaminantes del aire sino las bacterias y gérmenes, pues actúa como esterilizador.
Uno de estos aparatos puede purificar 200 mil metros cúbicos de are por día. En el caso del monóxido de carbono, cada unidad absorbe la misma cantidad que una hectárea de eucaliptos. Como la contaminación se sigue produciendo, el PAU-20 no la eliminará, pero sí la mitigará de manera importante, pues garantiza reducirla hasta alcanzar los niveles considerados permisibles por la OMS.
Esta tecnología supera a otros inventos similares, pues resulta más potente y emplea menos energía y agua, lo que ha concitado la atención de ingenieros de otros países que han llegado a observar su funcionamiento.
Para otros ambientes extremadamente contaminados, como las zonas mineras, esta tecnología podría ser aplicada y costeada por las empresas, sin embargo, los representantes de las poblaciones no lo han requerido.

5 comentarios
el invento peruano q hacia falta..
😀 😀 [size=small][/size]
felicitar e interrogar
FELICITACIONES
Vi la noticia en el CARETAS Nº 2027. Luego, se me olvidó. Ahora me entero de que en Surquillo está el PAU-20 desde febrero.
¿Por qué no tiene más publicidad?
¿Dónde hay ahora?
FELICITACÍONES
QUE GRATO ES SABER QUE HAYA PERSONAS DEDICADAS AL MEDIO AMBIENTE, SERIA MUY UTIL PUES EXIGIR A LAS MINERAS ADQUIRIR ESTE PURIFICADOR AL IGUAL A LOS MUNICIPIOS DE LA ZONA SUR DEL PERÚ.Y BUENO LO IDEAL SERIA TAMBIEN CONSOLIDAR PEQUEÑOS APARATOS DE ESTOS PARA EL HOGAR, EN VISTA QUE NUESTRAS AUTORIDADES NO TIENEN PIENSO PARA ESTO.
i que fue como el proyecto ya no se sabe nada de el
:angry:
El Súper árbol sigue en vigencia y su funcionamiento en la actualidad (enero 2011) ha sido de gran aporte para mejorar la calidad de aire que respiramos. Su funcionamiento se basa en que el aire y agua los cuales bajo condiciones adecuadas, logran balancear su entalpía, ocasionando la fijación de los contaminantes de uno de los fluidos (aire), en el otro (agua), en un proceso continuo altamente eficiente y con un gasto de energía sumamente bajo. Finalmente se obtiene una disolución de CO2 que sirve para regar las áreas verdes, asimismo proporciona valiosa información sobre la contaminación biológica ambiental.
En otros países ya se han desarrollado proyectos similares, pero que todos resultaban inviables por su alto coste. Las máquinas desarrolladas en México o Chile proponían un consumo de entre 48 y 68 kilovatios por hora y un mantenimiento continuo, mientras que el PAU-20 apenas utilizamos 2,5 kilovatios (el equivalente a 25 bombillas de 100 vatios) y alrededor de 60 litros de agua cada cinco horas.