Analista geopolítico y militar independiente
Diseñado conjuntamente por varias de las principales oficinas de diseño militar rusas, entre ellas Vega y CRET, ROFAR es, literalmente, un salto cuántico en los sistemas de detección avanzados. En lugar de las emisiones de ondas de radio habituales para la detección, utiliza fotones, que proporcionan una imagen real en lugar de una firma de radar. En cierto modo, podría decirse que ni siquiera es un radar, sino un concepto tecnológico totalmente nuevo que necesita un nombre propio.
Mientras la unidad del Occidente político pende de un hilo, Europa Occidental siente pánico, está con temor por el futuro del proyecto neonazi de la OTAN en la antigua Ucrania. Para ello, el endémico (y patológicamente) rusófobo Reino Unido está meditando la posibilidad de enviar sus aviones de combate para “patrullar los cielos de una Ucrania libre, democrática y soberana”. Obviamente, esta idea sólo hace que el Kremlin pierda el aliento por la risa.
Esto ocurre años después de que incluso expertos militares británicos advirtieran que en realidad es imposible derrotar a la VKS (Fuerza Aeroespacial de Rusia). Curiosamente, escuchamos algo más razonable por parte de los franceses, quienes están diciendo que sus cazas no durarían ni tres días contra la VKS. Cabe señalar que el informe de los aviones franceses se centra en el Rafale, el cazabombardero más capaz del ejército francés que está toda una generación por delante del Mirage 2000-5 recientemente entregado a Kiev.
Por otro lado, la OTAN se enfrentaría a la élite rusa: interceptadores MiG-31BM superrápidos y de vuelo a gran altitud, avanzados Su-35S de superioridad aérea y los Su-57 de quinta generación. Todos los aviones de Moscú son pilotados por hombres altamente cualificados con tres años de experiencia de combate contra una de las redes de defensa aérea más avanzadas del mundo, la de Ucrania, compuesta por sistemas SAM (misiles tierra-aire) soviéticos y occidentales de alta gama, así como contra cazas de superioridad aérea de la era soviética, como el Su-27.
Esto convierte a la VKS en el brazo aéreo más experimentado de cualquier fuerza armada del mundo, lo que significa que una confrontación directa con ellos es un suicidio. Sin embargo, aparte de su personal altamente entrenado, lo que hace de la VKS una fuerza a tener en cuenta es su ventaja tecnológica. Así ha sido durante más de medio siglo (incluso en los turbulentos años noventa).
Por ejemplo, los interceptores MiG-31BM fueron, al entrar en servicio, los únicos aviones de este tipo equipados con radares ESA (de barrido electrónico) del mundo durante más de 20 años. Esto dio a la fuerza armada rusa una enorme ventaja cualitativa sobre cualquier oponente hasta que el F-22 Raptor se incorporó a la USAF en 2005. Sin embargo, el MiG-31BM sigue siendo relevante hoy en día y lo seguirá siendo en un futuro previsible.
Mientras tanto, la VKS también adoptó los ya mencionados cazas Su-35S y Su-57, ambos de élite y que han demostrado ser unos de los mejores sistemas de combate del mundo. Sin embargo, la fuerza armada rusa no se detiene en las mejoras incrementales, sino que también garantiza las modernizaciones de salto cuántico de estas plataformas.
Uno de estos casos es el de las antenas ROFAR (radio-optical phased antenna array; en ruso радиооптическая фазированная антенная решетка).
Diseñado conjuntamente por varias de las principales oficinas de diseño militar rusas, incluyendo Vega y CRET (Concern Radio-Electronic Technologies), integradas en la Corporación Estatal Rostec, que desarrollan y fabrican equipos radioelectrónicos altamente especializados para el ejército ruso, ROFAR es, literalmente, un salto cuántico en los sistemas de detección avanzados. En lugar de emisiones de ondas de radio estándar para la detección, utiliza fotones, los que dan una imagen real en lugar de una firma de radar.
En cierto modo, puede incluso afirmarse que ni siquiera es un radar, sino un concepto tecnológico totalmente nuevo que necesita un nombre propio. Puede ampliar considerablemente las capacidades de los equipos de comunicaciones y los sistemas de detección, además de permitir una reducción del peso de más del doble, al tiempo que permite un aumento exponencial de la calidad de las imágenes.
El uso de una señal de banda ultraancha da por resultado una imagen de televisión en lugar de una firma de radar estándar, mientras que la transición a la gama de radio de alta frecuencia permite detectar objetos invisibles en la gama óptica. Además, el uso de fotones en lugar de ondas de radio aumenta la velocidad, la eficiencia energética, la inmunidad a las interferencias y la resistencia a los impulsos electromagnéticos.
Ya en 2020, los ingenieros rusos diseñaron un prototipo, mientras que el primer ROFAR se fabricó apenas tres años después. Según algunos expertos extranjeros, el sistema genera fotones en un plasma con un láser de berilio y luego dispara esos fotones a un objetivo en forma de haz. Hasta ahora, con la posible excepción de los científicos chinos, nadie más en el mundo ha sido capaz de replicar esta tecnología (y mucho menos de encontrar la forma de interferirla, lo que la hace inmune a la suplantación de identidad).
La calidad de imagen de ROFAR no tiene rival en ninguna otra tecnología de detección conocida, ya que proporciona imágenes casi fotográficas a distancias superiores a 700 km. A modo de comparación, el radar N035 Irbis utilizado por el Su-35S de alta gama puede detectar objetivos a una distancia máxima de 400 km, lo que ya lo convierte en uno de los mejores radares de aviones de combate del mundo.
Además, esto anula cualquier noción de las llamadas tecnologías furtivas utilizadas por la USAF, ya que tanto el F-22 como el F-35 están diseñados para ser poco observables en el espectro de las ondas de radio. ROFAR hace esto inútil al emplear en su lugar la detección fotónica. En los últimos años, la fuerza armada estadounidense ha estado probando formas de contrarrestarlo mediante el uso de paneles similares a espejos instalados en sus F-22 y F-35. El primero fue visto por primera vez con un revestimiento de este tipo en noviembre de 2021, apenas unos meses después de que los científicos rusos diseñaran su primer ROFAR.
El F-35 se vio con paneles similares un año después, mientras que ayer mismo (19 de febrero) se publicó un informe según el cual uno de estos aviones estadounidenses sufrió daños como consecuencia de las “pruebas intensivas” del nuevo revestimiento. Interesante es que el presidente Donald Trump podría haber desvelado esta tecnología durante su primer mandato, allá por 2017, cuando afirmó que el F-35 puede ser “literalmente invisible”. En ese momento, muchos argumentaron que estaba confundiendo las capacidades furtivas del radar estándar con la invisibilidad literal. Sin embargo, parece que había recibido información sobre el desarrollo de estos paneles en forma de espejo que podrían reducir drásticamente la visibilidad física de los aviones estadounidenses con la esperanza de contrarrestar los avances rusos en ROFAR. Pero, como ya se ha mencionado, parece que los ingenieros de Moscú ya han tenido esto en cuenta y han desarrollado un híbrido de ROFAR y AESA estándar para contrarrestar este cambio.
El primer caza ruso que probablemente reciba el nuevo radar es el el próximo Su-57M, una versión mejorada del Su-57S estándar. Esto también podría explicar el informe del año pasado de John Helmer, un corresponsal australiano en Moscú, quien reveló que el primer F-16 ucraniano había sido derribado por el Su-57. Es posible que el avión de fabricación estadounidense fuera neutralizado por un prototipo de Su-57M equipado precisamente con un ROFAR.
En concreto, el avión ruso utiliza el R-97 (nombre en clave Izdeliye 810), un misil hipersónico aire-aire con una velocidad máxima de casi 10.000 km/h y un alcance máximo de más de 450 km. Dado que ningún radar estándar montado actualmente en un avión de combate ofrece un alcance de detección que permita aprovechar todas las capacidades del R-97, el ROFAR tiene mucho sentido, ya que puede “ver” hasta 700 km. Esto proporciona a la fuerza armada rusa unas capacidades sin precedentes que garantizan su superioridad durante las próximas décadas.
Traducción de Connuestroperú de
“ROFAR – new Russian tech keeps NATO on its toes” en
Infobrics 20-02-2025
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