De nuevo y a acomodarse
Por Humberto Campodónico
Del 2001 al 2006 el PBI del Perú creció 32%, cantidad notable para los estándares peruanos. Sin embargo, esa bonanza macroeconómica no llegó a amplios sectores de la población, que manifestó su descontento votando por Ollanta Humala, quien estuvo cerca de ganar las elecciones presidenciales.
Las lecciones que debieron haber sacado la clase empresarial, la derecha política y el propio partido de gobierno eran simples y las resumió la CADE de Arequipa en diciembre del 2006: “No existe nosotros con alguien afuera”. O sea, el crecimiento tiene que ser inclusivo, lo que implica dejar de lado los fundamentalismos (“el mercado lo resuelve todo”) para poner en marcha políticas y acciones que permitan tener un crecimiento con una mayor distribución de la riqueza.
De esa manera, las grandes mayorías de la población podrían superar el malestar microeconómico —al que aludió premonitoriamente Jürgen Schuldt en el 2004— y sentir que, cuando la marea económica sube, suben todos los botes, los grandes y los chiquitos.
¿Y qué pasó? Pues que el PBI creció 73% del 2001 al 2010, una cantidad notable —digámoslo otra vez— y 40% desde el 2006 hasta el 2010. La bonanza macroeconómica continuó, pero lo mismo sucedió con el malestar microeconómico de la población, lo que ya comienza a notarse en las encuestas electorales.
Y razón no les falta. Del 2001 al 2011 el salario mínimo pasó de 410 a 600 soles, pero en términos reales (descontando la inflación) solo aumentó 16%, cuando el PBI aumentó 73%. Lo mismo con la participación de los salarios en el PBI, que han alcanzado su mínimo histórico, justo en los años que el PBI crece. Igual con el empleo, pues casi todo el aumento del 2001 a la fecha ha sido en empleos precarios.
Pero quizá lo que más le molesta a la población es escuchar día a día que cualquier reivindicación sobre sus necesidades es inmediatamente denunciada como un “ataque al modelo económico” y, por tanto, imposible de ser cumplida.
Eso pasa cuando se plantea que las comisiones que les pagamos a las AFP se determinen de acuerdo a la rentabilidad y no que las AFP ganen siempre, aunque nosotros perdamos. Igual con la Ley General del Trabajo para “reformar las reformas” de 1991 y 1992 del fujimorismo, que fomentan las “services” e impiden los sindicatos.
¿Es acaso “antimodelo” exigir que no se exporte el gas de Camisea o que Santa Sofía no haga el puerto en Ancón? ¿Es que no se puede exigir que se combata la evasión tributaria y que se derogue la rebaja de aranceles a los productos de lujo, lo que cuesta S/.40 millones anuales? ¿Por qué no puede haber empresas públicas en sectores clave como energía y puertos, como en países vecinos?
¿Acaso no es indispensable que los mercados sean más competitivos para que, por ejemplo, las medicinas bajen de precio cuando el gobierno les reduce los impuestos? ¿Por qué iría contra el modelo económico plantear que, ya, se ponga en marcha el gasoducto sur andino a las regiones más pobres del país?
¿O exigir una pensión no contributiva para el 70% de mayores de 65 años, que hoy no recibe nada en los últimos años de su vida? ¿Y por qué no se pueden elaborar nuevas leyes mineras y petroleras para que el Estado tenga una mejor participación en la renta en las inversiones futuras? ¿Por qué no hay voluntad política para hacerlas?
Casi todas las medidas reseñadas existen ya en Chile, Colombia y Brasil. Pero aquí no se ponen en marcha porque los grandes intereses económicos introducen la trampa de que ellas “cambian” el modelo. En verdad no quieren que nada cambie para que todo siga igual, con lo cual fomentan —sin querer queriendo— la polarización social. A ratos, como en la Cade 2006, hay un rapto de lucidez. Pero dura poco pues lo acalla “la necesidad” de mantener intocable el “modelo económico”.
Quien siembra vientos, cosecha tempestades. El pueblo peruano quiere sentir el bienestar microeconómico cuando la marea sube y por eso está diciendo, de nuevo y a acomodarse.
www.cristaldemira.com

4 comentarios
bueno pero equivocado
👿 las ideas de mejorar la redistribucion del capital se deben de hacer dentro del mismo modelo economico implementando las medidas de segunda generacion y no con ideas transnochadas y autoritarias que pena que estes con ellos, ya demostraron que esas ideas no funsionan basta con ver Venezuela,Libia, Bolivia y Cuba, donde noy libertad economica, de prensa, protesta y si estubieras alla no podrias escribir tu articulo como en China
Sobre el Puerto de Ancón
Sr. Campodonico, usted es un notable economista y sabe muy bien que el país requiere de inversiones, como la construcción del Puerto de Ancón. En Ancón, sin haber un puerto, existe polarización y discriminación de aquellos que viven en el balneario, y son ellos los que quieren mantener a más de 40,000 pobladores en la pobreza. Es fácil criticar cuando no se conoce la necesidad en la que vive la mayoría de pobladores de Ancón. En Lima creen que Ancón sólo es playa, eso es falso, Ancón son los asentamientos humanos que viven acá los 365 días del año. Sepa usted que no tenemos un hospital una universidad, ni instituto para que nuestros jovenes estudien. Parecemos un pueblo fantasma que esta muy alejado de Lima y todo por personas como usted que han bloquedo diversas iniciativas privadas, como el puerto, que benificiará a los habitantes de nuestro distrito.e mas de 33 mil pobladores agrupados en 44 asentamientos humanos…
Neoliberalismo trasnochado
En el Perú el neoliberalismo ya ha cagado las cosas más de 20 años, ya sabemos cómo es esa cochinada; no se necesitan medidas de segunda generación porque son más de lo mismo.
Lo que se necesita ahora es reorientar la economía –lo cual no significa estatización ni nada por el estilo– para que pasemos de ser país exportador primario a exportador con productos con valor agregado, para dar más trabajo. No podemos permitir que las ratas chilenas sigan en la agricultura del Perú exportando a Chile y de allí reexportando como si eso fuese producto chileno. Uno de los puntos donde deben empezar las reformas es sacar a las peligrosas ratas de Troya del territorio nacional y estimular a los agricultores peruanos.
El vacío que dejen las ratas chilenas expulsadas será llenado de inmediato por gente peruana, que sí tiene preferencia en nuestra patria.
Sería bueno saber si simplemente exportamos cobre; si sólo es eso, está mal. De acá debe salir el cobre convertido en alambres, tubos; o como bronce en aleaciones. Nada de exportar sólo materias primas. Las mineras deben trabajar para que de acá salgan productos con un grado de transformación. El gas, por ejemplo, no debe exportarse, para que podamos tener industria petroquímica, que dará trabajo y rendirá impuestos al estado.
Una ventaja competitiva del Perú es su posición geográfica, y eso significa dinero. Entonces el Perú debe cerrar su mar territorial y su espacio aéreo a empresas chilenas; sólo deben trabajar empresas peruanas y de otros países, no de Chile. Porque no sólo se trata de economía sino también de dignidad; no podemos premiar dando facilidades al país delincuente y enemigo que continúa usurpando Arica y Tarapacá.
Neoliberalismo trasnochado
y eso significa dinero. Entonces el Perú debe cerrar su mar territorial y su espacio aéreo a empresas chilenas; sólo deben trabajar empresas peruanas y de otros países, no de Chile. Porque no sólo se trata de economía sino también de dignidad; no podemos premiar dando facilidades al país delincuente y enemigo que continúa usurpando Arica y Tarapacá.