Jorge Manco Zaconetti
Pasadas las elecciones del 12 de abril, como candidato invitado al Parlamento Andino con el número 3 por el partido “Juntos por el Perú” debo agradecer a los más de 35 mil electores de todo el país que tuvieron la gentileza de votar por mi candidatura, en especial a mis estudiantes egresados de la facultad de Ciencias Económicas de la UNMSM, trabajadores administrativos de la universidad y amigos.
En especial un agradecimiento especial a la familia y amigos que se comprometieron apoyarme a pesar de tener otras preferencias políticas, gracias al voto cruzado.
Solamente en Lima Metropolitana obtuve más de 5,500 votos, en Puno más de 5,000 votos, en Cajamarca más de 3,200; en Arequipa gracias a los trabajadores mineros y parte de mi familia materna más de 2,500 y en el Cusco donde obtuve casi 3,000 votos gracias al apoyo de mi familia política.
Esta votación como candidato invitado por “Juntos por el Perú” un partido de izquierda democrática, socialista, comprometida con los pobres del Perú, me ha sorprendido por ser la primera vez que participo en un proceso electoral de esta naturaleza, y todos los amigos me felicitan. En todo caso no deja de ser un generoso reconocimiento hacia mi persona, que con escasos recursos, y reducido equipo de trabajo y utilizando los medios virtuales pude realizar una campaña franciscana. A pesar de los resultados estoy profundamente agradecido y conmovido por tener una votación nacional.

En tal sentido, reafirmo mi convicción que en la segunda vuelta el candidato Roberto Sánchez Palomino debe ser el nuevo presidente de la república, pues al margen de sus debilidades, es un candidato moralmente superior a la Sra. Keiko Fujimori, que ha gobernada en el país desde el 2016 por medio de su partido político y su control en el Congreso de la República. Por ello, debe quedar en claro que el fujimorismo es el principal responsable de la crisis y inestabilidad política desde la obligada renuncia de PPK a la presidencia en marzo del 2018.
Habiendo sido testigo del mitin del cierre de campaña realizado en la histórica Plaza 2 de Mayo, de una extraordinario discurso del candidato de “Juntos por el Perú”, me quedó claro que debemos apostar por cambios estructurales en una sociedad como la peruana, con grandes y profundas desigualdades, donde el modelo económico instalado en 1992 por medio de un “golpe de estado” que denomino: Crecimiento Económico Empobrecedor.
En tal sentido el próximo gobierno de “Juntos por el Perú” que debe forjar las más amplias alianzas con las otras fuerzas democráticas con las cuales hay más coincidencias que diferencias. Donde lo central es la crítica al modelo económico que ha concentrado la riqueza en grupos económicos y transnacionales que han apoyado a los candidatos de la “Derecha Bruta y Achorada” (DBA) como Keiko Fujimori y al exalcalde López Aliaga de una pésima gestión municipal y promotor de una insurgencia contra un “supuesto fraude electoral”.

EXTRACTIVISMO
En su ya clásico libro de los economistas Daron Acemoglu y James Robinson, “Por qué fracasan los países”, que lleva como subtítulo: Los orígenes del Poder, la Prosperidad y la Pobreza”, ambos economistas premiados con el Nobel de Economía en el 2024, el primero profesor del (MIT) Instituto Tecnológico de Massachusetts y el segundo politólogo y economista de Harvard, ambos libres de sospechas de ideas socialistas o marxistas, en su libro de 589 páginas demuestran históricamente cómo algunas países alcanzaron el bienestar, mientras otros a pesar de ser ricos en recursos naturales se empobrecieron gracias a la preponderancia de las instituciones políticas y económicas extractivistas.
En el comentario que mejor que citar a Dani Rodrik que será reconocido con el Nobel de economía en el futuro, cuando reseña: “Es la política ¡tontos! Así explican Acemoglu y Robinson, de forma sencilla pero convincente, la razón por la que tantos países no consiguen desarrollarse. Desde el absolutismo de los Estuardo al período prebélico del Sur, de Sierra Leona a Colombia, este trabajo magistral muestra cómo las élites poderosas manipulan las reglas para beneficiarse en detrimento de la mayoría.”
El “extractivismo político” significa el control del poder por una minoría privilegiada de las instituciones públicas, llámase legislativo, ejecutivo, poder judicial, electoral, prensa, fuerzas armadas, iglesia para su propio beneficio. Es decir, la falta de democracia, el caudillismo, la captura del poder, la aprobación de leyes con nombre propio, la ausencia de partidos políticos donde el dinero se impone, en partidos familiares cuasi mafiosos, que representan y expresan los intereses de los grupos de poder económico.

Ello explica por ejemplo los millones de dólares que Dionisio Romero (Banco de Crédito, Alicorp, etc.) o el grupo peruano/chileno Rasmuss (Sudamericana de Fibras, Olympic Petroleum) transfirieron a la candidata Keiko Fujimori. Como también fue el caso de la corrupción de las constructoras Odebrecht, OAS, a los expresidentes Toledo, García, Humala y a la tía regia Susana Villarán. En verdad, el libro del historiador Alonso Quiroz “ Historia de la
Corrupción en el Perú”, es ilustrativo sobre los casos de corrupción en nuestro país, en especial de la era del guano (1845/1875) donde la riqueza se concentró en los llamados “Consignatarios”, muchos de los cuales se reproducen con sus herederos en el poder económico y la política actual.
El ”extractivismo económico” es una consecuencia de la concentración del poder político, y se expresa en los diversos mecanismos por los cuales una minoría privilegiada concentra y se apropia de la riqueza producida por la sociedad, en especial en la explotación de los recursos naturales.
Siempre he señalado que el Perú es un país minero por excelencia, y que la actividad minera se constituye en el motor de la economía peruana, es decir es el sector más importante del país por su interdependencia con otros sectores de la economía, por los importantes compromisos de inversión que han posicionado al país como un líder internacional en la producción de cobre, oro, plata, zinc, plomo, estaño entre los principales.

En promedio los ingresos de exportación constituyen más del 60 % de los ingresos que obtiene el país por las ventas al exterior. Siendo el cobre considerado un mineral estratégico por las grandes potencias, un recurso vital en la transición en las energías limpias como eólica y solar, la industria automotriz eléctrica, en la informática, robótica y sobre todo en la industria de armamentos, pues un cartucho sea de fusil o de obús tiene un 70 % contenido de cobre y 30 % de zinc.
En tal sentido, sirva de ejemplo el año 2025 donde con ingresos récord por exportaciones mineras de US $ 61,849 millones de dólares, sobre todo gracias a los altos precios del oro, cobre, plata, lo que el Estado percibió directamente por concepto de impuesto a la renta, más impuesto general a la, ventas (IGV) entre los principales fue de US $ 6,127 millones. Esto significa que de cada 100 dólares de ingresos de exportaciones el fisco captura 9.91 casi 10 dólares.
Sin embargo, por normas internacionales no se deben exportar impuestos a terceros países, por ello hay que devolver al productor el equivalente al 18 % por concepto del IGV por los bienes y servicios utilizados en la producción a la exportación. En 2025 la devolución a las empresas mineras por concepto de IGV o por impuesto a la renta pagado demás ha sido de US $ 1,687 millones de dólares.
Por lo tanto, lo que efectivamente ha percibido el Fisco por concepto de ingresos tributarios no son los US6,127 millones sino un monto menor equivalente a US $ 4,439 millones (US $ 6,127 menos US $ 1,687). Por lo tanto, la participación fiscal de la minería se reduce a pesar de los ingresos y utilidades extraordinarios percibidos por las empresas mineras gracias a los altos precios.
Ello significa que de cada 100 dólares de exportaciones lo que realmente percibe el fisco como ingreso tributario es 7.18 dólares, cifra insuficiente que no guarda proporción con la riqueza producida.

RENTABILIDAD EXTRAORDINARIA
Como contrapartida las empresas mineras del cobre como Southern Perú Corporation con operaciones en Cuajone (Moquegua), y Toquepala en Tacna y la unidad de refinación de Ilo (Moquegua), con una producción integrada que produce cátodos y alambrón de cobre con 99.9 % de pureza, tiene en el 2025 una tasa de rentabilidad operativa de 59 %. Es decir, de cada 100 dólares de ingresos de exportación tiene una utilidad operativa de 60 dólares, antes del abono de participación de utilidades de los trabajadores y pago del impuesto a la renta. Al final la utilidad neta, residual de la mexicana SPCC ha sido de una tasa 39 %. Lo que significa que de cada 100 dólares de ingresos la utilidad neta ha sido de 39 dólares. ¡Estas son tasas extraordinarias que no se obtienen en ningún país del mundo!
Sirvan también de ejemplo las utilidades extraordinarias de la Cía. De Minas Buenaventura de capitales norteamericanos, peruanos y chilenos, que produce oro y plata en varias regiones del país, con una participación del 19.58 % en la minera de cobre Cerro Verde que antes le pertenecía a la estatal Centromín.
En 2025 su rentabilidad operativa antes de impuestos fue del 49% y la rentabilidad neta, residual, descontando los costos de venta, gastos de venta y administrativos y gastos financieros fue del 78 %. Ello significa que Cía. De Minas Buenaventura, que se inició hacia los años cincuenta del siglo pasado teniendo como “gallina de los “huevos de oro y plata” a la unidad de Julcani en la provincia de Lircay y ahora es un importante productor mundial de oro y plata. En 2025, de cada 100 dólares de ingresos de exportaciones, la utilidad neta fue de 78 dólares. ¡Utilidades extraordinarias que no son compartidas con los trabajadores ni con el fisco!
Por tales razones este modelo extractivista que concentra la riqueza en unos cuantos grupos de poder se reproduce no solamente en la minería, gas natural, en la pesca de exportación, la agroexportación, en el sector financiero, construcción, etc. Debe ser superado con una mayor participación del Estado en la riqueza generada, por medio de una negociación estratégica con el capital. Esta debe ser una propuesta moderna que supere la informalidad e ilegalidad en la explotación de oro sobre todo, democratizando la riqueza y sobre todo con el respeto irrestricto al medio ambiente y superando los pasivos ambientales por la explotación de los recursos naturales en el pasado.
Diario Uno, 25.04.2026
