Jorge Manco Zaconetti
En 2020, cuando en plena crisis del “corona virus”, siendo presidente de la República Martín Vizcarra, el hoy acusado de corrupción como casi todos los presidentes desde 1824 a la fecha, con honrosas excepciones como Ramón Castilla, Nicolás de Piérola, Juan Velasco Alvarado, Fernando Belaunde Terry, que fallecieron con sus pensiones o en la pobreza; en aquel año saludé el programa financiero de “Reactiva Perú”, promovido por el Banco Central de Reserva del Perú, bajo la presidencia del directorio el Dr. Julio Velarde Flores próximo a la jubilación, luego de ser nombrado por el Congreso de la República en el 2006, durante el segundo gobierno de Alan García Pérez.
Se podría decir que la permanencia de Velarde Flores en la presidencia del BCRP lo convierte en el más longevo de los presidentes del directorio en el Perú, en América Latina y creo que bate un récord mundial al respecto. Incluso supera al economista norteamericano Alan Greesnspan presidente de la Reserva Federal, el símil del BCR en los Estados Unidos de Norteamérica que se mantuvo en el cargo desde 1987 a 2006 y que no pudo predecir la gran crisis financiera del Capitalismo de setiembre del 2008/2009, a pesar de los pronósticos pesimistas de los economistas heterodoxos y herejes críticos de las teorías liberales y monetaristas.
Guardando las distancias, y considerando la pequeñez de la economía peruana en el concierto mundial, con un valor de la producción interna (PBI) menor que los US $ 280 mil millones de dólares y con una población de no más de 34 millones de las cuales más del 30 % se debate en la pobreza, a pesar de los indicadores oficiales.
Recociendo la importancia del BCRP como una sólida institución en la sociedad y economía peruana que no está libre de hacer equivocados diagnósticos sobre el futuro, con predicciones limitadas sobre lo que puede suceder en la economía mundial; donde recordando al viejo Quesnay (1776) con el principio de “interdependencia”, donde todo depende de todo, o al teólogo español Luis de Molina (XVI) cuando decía que los precios de bienes dependen de tantos factores, que solo el espíritu santo lo podría saber.
Es decir, si hay algo que es real es la incertidumbre, y no existe modelo econométrico alguno que pueda servir en las predicciones económicas, ni con la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA), que responde en función de la data que se le suministra.
En razón de ello desde estas páginas así como saludamos el “Programa de Reactiva Perú” una obra de ingeniería financiera promovida por el BCRP, con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la banca de segundo nivel estatal como COFIDE, en coordinación y competencia con la banca privada, para transferir al sector privado S/ 60 mil millones de soles (Aproximadamente US $ 17 mil millones), para aliviar la crítica situación financiera de más de 400 mil empresas, con préstamos de hasta S/ 10 millones de soles que en un 90 % estaban garantizados por el MEF. Sería interesante saber cuánto de estos préstamos resultaron irrecuperables e impagables y el fisco tuvo que asumir el “perro muerto”.
Estas transferencias fueron pactadas a bajísimas tasas de interés por un período de cuatro años máximo, y fue el Banco de Crédito del Perú del Grupo Romero quien captó más del 50 % de los préstamos que debían aliviar los problemas de liquidez de las empresas producto de la severa cuarentena y recesión de la economía peruana que experimentó una caída del 11.1% del PBI.
MÁS ORO COMO RESERVAS
Así como saludamos el programa de “Reactiva Perú”, debemos cuestionar la inopia, la falta de iniciativa para incrementar las reservas internacionales netas en la parte que corresponden a los volúmenes que se mantienen desde años atrás sobre las 34.67 toneladas métricas como oro físico, que resultan equivalentes al 4 % del total de las Reservas Internacionales Netas, que superan los US $ 85 mil millones de dólares.

Al margen de que nuestro país sea un importante productor de oro a nivel internacional, sea con la producción formal, informal, e ilegal, donde existe en el interior de las propias instituciones del propio Estado un desbalance entre las cifras que se declaran ante el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y las cifras sobre los volúmenes exportados registrados por el propio BCRP, que desde 2004 son cada vez más divergentes, al margen del oro que sale del país como contrabando, por la fragilidad de nuestras fronteras.
Lo cierto y evidente es que en el año 2019 la onza de oro troy se cotizaba sobre los US $ 1,392.40 dólares, y si se considera que una tonelada de oro (1 TM) equivale a 32,150.7225 onzas troy, una simple multiplicación de las 34.67 toneladas expresadas en su equivalente en onzas, que tiene el BCRP en distintas instituciones financieras, empezando por el Fondo Monetario Internacional (FMI) entre otras. Se puede afirmar que para dicho año, el valor de las reservas del Estado peruano tenía depositadas en el exterior y en las bóvedas del propio banco central, tenían un valor de US $ 1,552 millones de dólares.
El mismo ejercicio para 2024, los precios del oro en promedio eran de US $ 2,387.08 dólares la onza. Por tanto, las reservas en oro del Estado peruano de 34.67 toneladas de oro físico tenían un valor monetario de US $ 2,662 millones de dólares. Es más, con el salto cuantitativo que ha tenido el precio del oro por diversos factores, para promediar en el período enero/junio del 2025 a los niveles de US $ 3,067.02 la onza troy, prácticamente el valor monetario de las reservas auríferas del Perú se han incrementado llegando sobre los US $ 3,419 millones de dólares. ¡No existe activo financiero alguno que haya experimentado tal variación!

Es más, se debe suponer que los depósitos de las reservas del oro del país deben percibir una tasa de interés pactada que desconocemos. Pero si se aplican las tasas internacionales como la tasa de Londres (LIBOR), que estuvo vigente hasta 2024, para ser sustituida por la (SOFR) una tasa más previsible que corresponde a la realidad del mercado, es lógico afirmar que el valor de las reservas auríferas del Perú han aumentado en su valor de acuerdo a las tasas de interés pactadas con los bancos privados e instituciones financieras.
En el fondo, dejando de lado la aplicación de las tasas de interés en el período 2019, al primer semestre de 2025, lo cierto y evidente es que las 34.67 de toneladas del oro que tiene el Perú como parte de las Reservas Internacionales Netas tenían un valor de US $ 1,552 millones de dólares. Ahora al primer semestre las mismas 34.67 toneladas tienen un valor equivalente a US $ 3,419 millones de dólares, es decir se han incrementado en más del 120 % de su valor.
En tal sentido cabe preguntarse ¿Cuánto ha dejado de percibir el país en términos de incremento de valor, de riqueza si desde el 2019 el BCRP con la presidencia del mismo Julio Velarde hubiese tenido la audacia y la visión de incrementar al doble las 34.67 toneladas de oro?. Es decir, tener como reservas 69.34 toneladas. El BCRP y el Perú hubiese sido más rico, pues las tendencias internacionales de los precios del oro van hacia arriba, más por razones geopolíticas, de hegemonías entre las potencias decadentes y las emergentes, y una creciente desconfianza hacia el valor del dólar como medio de pago, atesoramiento y reserva de valor.

Resulta por ello que entidades financieras de prestigio internacional, norteamericanas como el Bank of América, pronostiquen que el precio del oro pueda llegar a fin de año a los US $ 4,000 dólares la onza; el mismo pronóstico lo reproduce Goldman Sachs Group y el JP Morgan Chase.
Lo cierto es que los bancos centrales de una serie de países están comprando oro en el mercado internacional, y no resulta una casualidad histórica que la República China Popular, Sudáfrica y la Rusia de Putin sean los primeros productores del metal amarillo. Mientras en nuestro país aumenta la producción de oro formal, informal e ilegal como también la violencia con un alto costo en sangre de trabajadores mineros, con empresas emergentes y políticos que tienen una mayor presencia en el escenario nacional. (Volveremos sobre el tema)
Diario Uno, 16.08.2025

1 comentario
Igual de l BCR decian que cobraban por guardarlo, ay qesta en cajas de eeuu y de britanicos., que es difcil de vender.