El sistema con sus fallas de origen
Un observador extranjero de las elecciones señala las graves diferencias y desigualdades que existen en el Perú. Sin tener compromiso o censura, muestra al Perú como un país africano con minorías adineradas y gente que vive en la miseria. Éste es el Perú del que se vanaglorian los presidentes, mostrando solamente las cifras globales de la economía pero no la discriminatoria distribución real de la riqueza, lo que se nota no sólo en las provincias sino en las barriadas que rodean la capital de la república. Los economistas calculan que como van las cosas, con este modelo de "crecimiento", se necesitarían por lo menos 50 años para que el Perú deje de ser un país pobre. He ahí el “sistema” que defienden los partidos corruptos y continuistas.
La desigualdad social se dispara pese al éxito de la economía peruana
F. Gualdoni Lima, 11-04-2011
"El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro". La frase, que se ha atribuido al naturalista italiano del siglo XIX Antonio Raimondi cuando al parecer es un dicho popular de más larga data, representa el sentimiento que ha dominado la campaña de las presidenciales. La frustración popular ante la enorme desigualdad en la distribución de la riqueza ha sido el combustible que ha impulsado al nacionalista Ollanta Humala y la populista Keiko Fujimori en las encuestas. Y es que a pesar de que el país ha crecido en torno al 7% anual durante los últimos cinco años, un récord en América Latina, a unos pocos kilómetros de Lima mucha gente carece de agua potable, come solo lo que cultiva y defeca en agujeros en la tierra.
"Si hasta el Banco Mundial nos ha dicho que debemos hacer reformas para que el crecimiento económico también beneficie a los más pobres… Se da cuenta, el Banco Mundial diciéndonos que debemos tener política social", dice el analista político Sinesio López, ex profesor de Humala y amigo del candidato, quien a pesar de apoyar al ex militar, no oculta que le preocupa un poco su ramalazo autoritario. Hace apenas dos semanas, el Banco Mundial instó al futuro Gobierno peruano a desarrollar políticas públicas que trasladen la riqueza a los sectores menos favorecidos. Es por la falta de estas medidas que el presidente Alan García deja el poder con la popularidad por los suelos pese al recorte de la pobreza.
Aunque el nivel de pobreza a escala nacional, el porcentaje de personas situadas bajo el umbral de la pobreza, ha bajado del 48,6% al 34,3% entre 2004 y 2009, las diferencias regionales son brutales. Mientras en las zonas urbanas la pobreza está por debajo de la media, en las rurales supera con creces el índice. Esta brecha se nota mucho en la educación, donde el fracaso escolar del niño que va a la escuela en el campo está prácticamente garantizado. El caso de la salud es igualmente escandaloso: mientras en regiones andinas como Apurímac, Puno y Cuzco hay dos médicos por cada 10.000 habitantes, en Lima hay 28. Todo esto explica por qué Perú ocupa el puesto 13 de 17 países latinoamericanos en el índice de la ONU que mide la igualdad de oportunidades.
El reciente conflicto minero en la localidad arequipeña de Islay se coló en la campaña para recordar a los dirigentes peruanos que no todo el mundo percibe la bonanza del sector estrella de la economía. Tras 17 días de protesta y tres muertos, el Gobierno canceló una explotación minera como exigían los agricultores de la zona, que temían que la contaminación medioambiental convirtiera sus tierras en un erial. Aunque los Gobiernos regionales y locales reciben un 50% de los impuestos que pagan las empresas mineras al Estado, la falta de proyectos de inversión o el despilfarro acentúan el rechazo de la población en muchas zonas del país hacia la minería.
La región de Cuzco, por ejemplo, que recibe casi mil millones de dólares al año en concesiones mineras, tiene un índice de subdesarrollo apabullante. Para muchos expertos, antes de aumentar los impuestos a las empresas mineras —tema que se debatió en la campaña—, hay que atajar el problema de la canalización de la renta. En Perú hay una enorme fragmentación de competencias entre las diferentes autoridades —nacionales, regionales, locales— y un sistema de asignación de los recursos sometido al chovinismo de los dirigentes políticos. Y aunque ha habido varios intentos de integración regional para aumentar la eficiencia administrativa y de los recursos, todos quedaron truncos.
Lima, a pesar de su riqueza, sirve como muestra de la dispersión política: aparte de un alcalde mayor, cada uno de los 42 distritos de la capital tiene su propio alcalde, sus propios consejeros, presupuestos e impuestos, su sistema de recogida de basuras, y decide sus normas urbanísticas. Todo eso en una ciudad de ocho millones de habitantes que incluye El Callao, que es otra provincia con sus propias normas.
De El País

3 comentarios
Hay plata!!!
Como dijo la candidata Keiko, Los fondos económicos existen, lo que falta es capacidad de gestión y eso es lo que no han tenido los dos últimos gobiernos. Pero no por eso tenemos que botar por Huamala y sus CAVIARES.
Humala, el lobo destructor
¿Creen que Humala que puede redistribuir la riqueza por arte de magia?¿creen que eso se hace mediante leyes o mediante educación? Si cambian la politica económica no tendrán generación de riquezas y entonces no tendrán nada para distribuir. ¿fácil no? Humala destruirá todo lo avanzado porque es contrario al desarrollo y creación de empresas; es contrario a Tratados de libre comercio con el mundo, aunque politicamente esté hablando lo contrario; Humala no cree en la iniciativa privada sino en un estado que se inmiscuya en todos, como Chavez y como la Cuba castrista, en el fondo el fracaso total. Cholos, están metidos en un zapato chino por causa de la pésima clase politica que tienen; 12 candidatos ya nos adelantaba esto.Bueno, cada cual tiene lo que se merece.
Humala o quien sea
No hay ninguna duda de que el sistema económico es un éxito solo para los grandes empresarios y los políticos corruptos que les permiten "trabajar".
No es necesario estatizar ni privatizar sino simplemente defender los intereses del Perú, en lo siguiente:
!) Ejercer nosotros el uso del espacio aéreo peruano con exclusión de aerolíneas chilenas. Todo el negocio y la ganancia están viajando al norte, por lo que no debemos permitir que el enemigo chileno se beneficie y se fortalezca usando nuestro espacio aéreo.
2) Expulsar a los chilenos que tienen tierras agrícolas en el Perú, porque el plan chikleno es hacer en el Perú lo mismo que hicieron en Antofagasta, territorio que perdieron los bolivianos por permitir la entrada de las ratas chilenas.
3) Prohibir la corrupta exportación del gas (obra de PPK y Alejandro Toledo), para que los hogares peruanos paguen menos por el gas, para que nuestros empresarios puedan generar su electricidad y para que en el Perú se implante industria petroquímica (imposible si continúa la exportación).
Si Ollanta Humala hace eso, ya habrá ganado su lugar en la historia.
¡Viva el Perú! ¡Muera Chile!