Gestión de la política económica en el Perú durante el Ministerio (mayo de 1989 – julio de 1990)
Cesar Vásquez Bazán
Por considerar que reviste interés para el estudio de la historia económica reciente del Perú, inicio con esta entrega delblog, la publicación de una serie de artículos sobre la Gestión de la política económica en el Perú durante el Ministerio Vásquez Bazán.
Cuadro que representa la inflación anualizada en el Perú entre 1984 y 1992.
Entre el 15 de mayo de 1989 y el 28 de julio de 1990 desempeñé las funciones de ministro de economía y finanzas del régimen constitucional 1985-90, integrando los gabinetes presididos por Luis Alberto Sánchez y Guillermo Larco Cox.
Con anterioridad al 15 de mayo de 1989 no tuve participación profesional ni política en la primera Administración aprista presidida por Alan García. Mi actividad se circunscribió a continuar con mi trabajo académico como profesor asociado del Departamento de Economía de la Universidad de Lima y Director del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIESUL) de dicho centro de estudios.
Diré algo más. Entre julio de 1985 y mayo de 1989 mantuve públicamente una posición discrepante frente al manejo económico del régimen. En ese tiempo señalé lo que pensaba constituían graves carencias y errores del accionar gubernamental. Puedo mencionar como ejemplos dos de esas críticas con las respectivas recomendaciones:
· la incompetencia del sistema tributario y la necesidad de iniciar una reforma impositiva basada en la percepción de mayores ingresos directos y en la dinamización de las acciones de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria;
· la ineficacia de la política cambiaria, basada en el mantenimiento de prolongados congelamientos del tipo de cambio con rupturas abruptas y traumáticas, sistema preferido por el gobierno al más racional representado por una política de minidevaluaciones (crawling peg).
Debo hacer explícito que, a pesar de ser miembro del Partido Aprista Peruano desde 1967 y de haber integrado la Comisión Central de Plan de Gobierno del PAP desde 1983 hasta la fecha de mi forzado alejamiento en junio de 1985, no participé en el Gobierno sino hasta el 15 de mayo de 1989. Por ello, es inexacto atribuir a mi responsabilidad las condiciones económicas, sociales y políticas vigentes en el país en la fecha que asumí la función ministerial. Obviamente no puedo decir lo mismo del desempeño económico del país en el período de un año, dos meses y quince días comprendido entre el 15 de mayo de 1989 y el 28 de julio de 1990 en que asumí la responsabilidad del MEF.
La serie de artículos cuya publicación se inicia hoy es la continuación de aportes sobre el tema que se remontan a la década de los años noventa y que se iniciaron en abril de 1991 con la publicación de mi Respuesta a una infamia (Lima: Economía y Política Editores). A lo largo de esa década, Caretas publicó algunas cartas mías con la entendible brevedad que debe tener toda misiva al director de una revista. También en los noventa apareció una cincuentena de artículos en mi columna El rincón de las respuestas publicada en la lista de correo electrónico Tumi. Continué mi empeño con envíos a la lista de correo electrónico APRA Global y con artículos en este blog, documentos que en este último caso usted puede consultar.
El esquema que seguirán los artículos sobre la Gestión de la política económica en el Perú durante el Ministerio Vásquez Bazán se inicia con la presentación de las cifras económicas, incluyéndose para efectos comparativos los datos de períodos anteriores y posteriores. Al igual que en ocasiones previas, en esta oportunidad las fuentes estadísticas utilizadas provienen de los bancos de datos del Banco Central de Reserva del Perú y el Instituto Nacional de Estadística e Informática que el lector puede consultar en los respectivos sitios web.
Los problemas económicos peruanos priorizados por el Ministerio Vásquez Bazán
La situación económica que encontramos al asumir el cargo el 15 de mayo de 1989 puede resumirse en la existencia simultánea de cuatro graves problemas:
1. Inflación muy elevada (“hiperinflación”)
2. Depresión productiva, a la que por analogía calificaremos como “hiper-recesión”
3. Creciente desocupación y subempleo de la fuerza laboral y la capacidad productiva instalada
4. Reducción del poder adquisitivo de las remuneraciones
En nuestra opinión, los problemas identificados implicaban igual necesidad de acción correctiva, por lo que se establecieron los siguientes objetivos de gestión ministerial:
1. Reducir la elevada tasa de inflación, desacelerando el proceso de crecimiento de los precios.
2. Superar la hiper-recesión promoviendo el crecimiento productivo.
3. Incrementar los niveles de empleo de la fuerza laboral y la capacidad instalada.
4. Detener la reducción del poder adquisitivo de las remuneraciones e iniciar su recuperación progresiva.
A diferencia de lo que haría luego el gobierno de Fujimori, los objetivos de la política económica no se centraron en una finalidad única, como la de reducir la tasa de inflación a niveles internacionales. Creímos necesaria la obtención de los objetivos de política económica antes señalados, luego de considerar el deterioro económico y social del país y el conflicto político existente, que involucraba tanto la acción desestabilizadora de la derecha como la de los grupos guerrilleros que operaban en el Perú.
A continuación presentamos las cifras referentes a la hiperinflación que afectaba al país en mayo de 1989, es decir desde antes del inicio del Ministerio Vásquez Bazán. Asimismo, se incluyen con fines comparativos los datos estadísticos de los ejercicios anteriores y posteriores.
A este artículo seguirá la publicación de las cifras relacionadas con los otros tres problemas económicos priorizados en el MEF. Luego de cumplir la necesaria tarea de presentación estadística, publicaremos algunos artículos complementarios relacionados con cada uno de los objetivos priorizados de política económica.
1. Hiperinflación
Algunas personas piensan que cuando se nos encargó la responsabilidad de la cartera de Economía y Finanzas, el 15 de mayo de 1989, la inflación no existía en el país. Desafortunadamente, ése no fue el caso. Por el contrario, en mayo de 1989, el ritmo de crecimiento de los precios era muy elevado. Medido a través de la variación anual de precios en los doce meses comprendidos entre mayo de 1988 y mayo de 1989, la inflación anualizada en el Perú llegó a 5,149%. Peor aún, la tendencia de la inflación era a acelerarse y no a estabilizarse o reducirse.
La situación era bastante delicada. Entre diciembre de 1988 y mayo de 1989, siendo ministro Carlos Rivas Dávila, se observó un sustancial incremento del ritmo inflacionario. En el periodo indicado, la tasa mensual de inflación fluctuó entre 40 y 50%. El mes anterior al cambio ministerial –abril de 1989– la tasa de inflación fue 49%. En términos de inflación anualizada, ésta se disparó en una verdadera escapada inflacionaria, superando 2,000% en enero de 1989 (1,112%); 3,000% en marzo de 1989 (3,414%), 4,000% en abril de 1989 (4,329%) y 5,000% en mayo de 1989 (5,149%).
La violenta aceleración de la inflación observada en el breve período de los cinco meses anteriores al inicio de nuestra gestión en el MEF fue el preocupante legado que recibimos del Ministro Rivas Dávila en materia de crecimiento de precios.
Sin embargo, dicha herencia no puede atribuirse totalmente a la aplicación de la política económica seguida por Carlos Rivas Dávila. Es necesario recordar que desde septiembre de 1986 –decimocuarto mes de la gestión de Luis Alva Castro en el MEF– y hasta mayo de 1989, es decir durante treinta y dos meses consecutivos, la inflación anualizada se mantuvo en permanente y acelerado ascenso, como puede apreciarse en el cuadro Perú: Inflación Anualizada 1984-1992 y en las cifras que copiamos a continuación:
Tasas de inflación anualizada
Septiembre 1986
57%
Diciembre 1986
63%
Noviembre 1987
Sobrepasó 100% (exactamente 105%)
Octubre 1988
Superó 1,000% (1,112%)
Enero 1989
Superó 2,000% (2,281%)
Marzo 1989
Superó 3,000% (3,414%)
Abril 1989
Sobrepasó 4,000% (4,329%)
Mayo 1989
Excedió 5,000% (exactamente 5,149%)
En el recuento de la evolución de la inflación durante la primera presidencia de Alan García, no puede soslayarse el efecto del denominado “Salinazo” de septiembre de 1988, oportunidad en la cual el ministro Abel Salinas puso en ejecución un drástico paquete de medidas de ajuste económico que dio como resultado que la tasa de inflación de ese mes llegase a 114%.
El “paquetazo” de septiembre de 1988 dispuso la congelación de los precios y tarifas por un período de cuatro meses. Se concedió a las empresas un plazo de diez días para recalcular sus costos incorporando el efecto de las medidas anunciadas. Dada la magnitud del ajuste y el grado de conflicto político existente, los empresarios acentuaron sus prácticas especulativas. Con el fin de maximizar los rendimientos de sus inversiones en el corto plazo, los empresarios elevaron sus precios en forma sustantiva, conducta de sobreadelanto de precios que fue mantenida y acrecentada en los meses siguientes (overshooting). En octubre de 1988, en vista del desorden generado por un programa de ajuste diseñado e implementado de manera inadecuada, la administración García dio marcha atrás en el control de precios y permitió la libre fijación de éstos.
¿Qué sucedió con la inflación en el Ministerio Vásquez Bazán?
Entre junio de 1989 y abril de 1990 se puso en marcha un proceso de desaceleración inflacionaria, que originó la reducción de la tasa de inflación anualizada. Del registro de 5,836%, el punto inflacionario más elevado verificado en junio de 1989, se logró reducir la inflación anualizada a 1,903%, en abril de 1990.
Sin embargo, en mayo, junio y julio de 1990 se registró un incremento de la inflación anualizada. Influyó en este comportamiento el hecho que el favorito de la prensa para ganar los comicios de ese año fuera un candidato que anunció en innumerables oportunidades durante su campaña electoral, la inmediata implementación en su futuro gobierno de una política económica de choque, que devaluaría aún más la moneda, eliminaría los subsidios a los productos de primera necesidad, subiría el precio de los combustibles y despediría a cientos de miles de empleados públicos.
Los empresarios asimilaron a sus estructuras de costos los puntos centrales del mensaje del candidato mimado por la prensa y procedieron a transferir a los precios de sus productos las expectativas alcistas generadas por sus anuncios de política económica.
Similar comportamiento fue observado en junio y julio de 1990. En este caso, el promotor del desborde de expectativas empresariales fue el funcionario designado como presidente del Consejo de Ministros del gobierno electo. En sucesivas apariciones por televisión y en entrevistas en medios de prensa, el ingeniero Hurtado Miller fue bosquejando las medidas del Fujishock que la nueva Administración pondría en vigencia inmediata respecto al tipo de cambio, los precios de los combustibles y las tarifas públicas.
La respuesta del Sector Privado ante el inminente choque económico anunciado por Hurtado Miller y diseñado por técnicos allegados al Fondo Monetario Internacional, fue calcular sus costos de reposición en función de los efectos del futuro “paquete” fujimorista de política económica, con lo cual se intensificó el overshooting de precios mantenido desde septiembre de 1988. Además, los agentes económicos buscaron transferir poder de compra en el tiempo, con lo cual aceleraron el proceso de dolarización de la economía y estimularon el alza de la cotización del dólar en el mercado paralelo.
A pesar de las inevitables interferencias surgidas de la transición electoral democrática al nuevo gobierno, al culminar la gestión del Ministerio Vásquez Bazán, la tasa anualizada de inflación se había reducido de 5,149%, el 15 de mayo de 1989, a 3,040% en julio de 1990. Si bien el registro final es elevado, no es poca cosa haber reducido en 41% la tasa de inflación anualizada existente al asumir la conducción del MEF, más aún cuando de manera simultánea se había reactivado la deprimida economía peruana y detenido las tendencias decrecientes en materia de empleo y poder adquisitivo de los salarios, como se describirá en los artículos siguientes.
La inflación generada por el Fujishock que se atribuye erróneamente al Ministerio Vásquez Bazán
Cuando se consultan algunos textos o artículos de prensa en relación a la coyuntura inflacionaria existente en 1990, se encuentran menciones que describen a Fujimori recibiendo el 28 de julio de 1990 una inflación anualizada de 8,000 ó 12,500%, la cual se atribuye a la Administración anterior. Como se aprecia en el cuadro que acompaña al presente artículo, la tasa de inflación anualizada encontrada por Fujimori fue 3,040% y no 8,000% ó 12,500%. ¿De dónde surgen entonces las cifras de inflación anualizada de 8,000 ó 12,500%?
La primera magnitud proviene de la confluencia de dos factores: (1) la inflación generada por el Fujishock de agosto de 1990, que llevó la tasa de inflación de ese mes a la cifra récord de 397%; y (2) el redondeo al millar superior de la tasa de inflación anual medida entre diciembre de 1989 y diciembre de 1990, la que ascendió a 7,650%.
Las personas que atribuyen al gobierno aprista el 7,650% de inflación de todo el año 1990 olvidan que el régimen de Fujimori asumió sus funciones el 28 de julio de ese año. Resulta incorrecto endosar a la Administración que cesó en esa fecha la responsabilidad de lo sucedido entre agosto y diciembre de 1990, cinco meses y días durante los cuales la política económica estuvo en manos de funcionarios fujimoristas.
La cifra de 12,000% –exactamente 12,377%– es la tasa de inflación anualizada observada entre agosto de 1989 y agosto de 1990. Nuevamente, en forma errónea, se atribuye la inflación registrada en agosto de 1990 al régimen cesante, cuando esta Administración ya había concluido sus funciones un mes antes. Como se ha indicado, en agosto de 1990 se puso en práctica el Fujishock que arrojó para ese mes una tasa inflacionaria de 397%.
Los costos del programa de estabilización de Fujimori
Es interesante notar que al gobierno de Fujimori le tomó dos años y dos meses reducir la inflación anualizada a la tasa de 57%, el nivel más bajo del régimen 1985-90, registrado en agosto de 1986, durante el Ministerio Alva Castro. Para lograrlo, Fujimori reindujo el proceso recesivo en la economía, despidió o promovió el despido de cientos de miles de trabajadores, castigó severamente los niveles salariales a lo largo de una década, eliminó conquistas laborales y sociales diversas, desnacionalizó las empresas públicas, vendiéndolas al capital trasnacional y a la oligarquía y neoligarquía a precios ostensiblemente subvaluados. Para viabilizar el mantenimiento del régimen de explotación impuesto, Fujimori violentó el sistema democrático y no respetó los derechos humanos.
Cuando se discute el tema, algunas personas olvidan que esos fueron los elevados costos económicos y sociales de la política de estabilización llevada a cabo por el régimen fujimorista y que analizaremos en los artículos siguientes.

1 comentario
Rio revuelto….
Ganancia de pescadores.,respecto quien o que causo esa descomunal o brutal inflacion ,todos fueron culpables.pero decir que eso afecto a Los ministros o gobernantes de entonces eso es falso,se save que muchos de ellos sin Tener nada despues se les vio con departamento o casa en miami comprado con el dinero Del pueblo peruano.para terminar este presidente actual Alberto perdon Humala si tiene algo de moral deveria investigar a Todo funcionario publico de Los ultimos 30 anos.las carceles estarian llenas y con el dinero recuperado se pagaria la deuda externa y hasta Los fonavistas.