Jorge Manco Zaconetti
¿Cuándo se jodió PetroPerú? Parafraseando al personaje Zavalita de la novela “Conversación en la Catedral” de Vargas Llosa sirva esta entrada para interrogarse sobre el pasado, presente y futuro de PetroPerú, cuando nuestros vecinos de Chile, y Colombia mantienen y promueven la presencia estatal en el sector de hidrocarburos, empresas que antes de los años noventa del siglo pasado estaban por debajo de PetroPerú, en producción de crudo y generación de ingresos; y en 1977 se inauguró el Oleoducto Norperuano, que desde esa fecha al 2020 ha trasladado y puesto en valor casi 1,000 millones de barriles de las operaciones del Nororiente, generando una riqueza de US $ 60 mil millones a los dólares del 2010, pensando que se explotarían más de 200 mil barriles diarios, convirtiendo al Perú en un exportador de crudo. ¡Nadie recuerda esa realidad!
| Estamos ante un subsidio a las empresas privadas superior a los US $ 5,000 millones de dólares. ¡Todos se callan en mil idiomas! En verdad, el “Fondo de Estabilización” se creó en 2004, cuando era impensable que los precios internacionales llegarían a los US $ 40 dólares el barril. En julio del 2008 arribaron a los US $ 150 dólares el barril, para derrumbarse por la crisis financiera mundial del 2009, y mantenerse por los US $ 80 dólares por un buen tiempo. Curiosamente allí no se cuestiona este subsidio, pero sí se critica las pérdidas que está generando PetroPerú en los últimos años, que tienen responsables con nombre propio, que iremos destapando en estas páginas. |
Este activo crítico nacional el Oleoducto Norperuano que resulta ser propiedad del Ministerio de Energía y Minas, pero que es operado, mantenido, reparado, supervisado por PetroPerú, con un costo anual superior a los US $ 200 millones de dólares, gracias al fracaso de la privatización en el sector de hidrocarburos y pese al gran potencial que tienen las cuencas de hidrocarburos en la Amazonía, que han sobreexplotado los lotes conocidos Lote 1-AB ahora 192 (Andoas), y el lote 8 (Trompeteros) todos en Loreto.
Curiosamente el más importante productor del país la petrolera privada Pretotal con una producción del lote 95 superior a los 20,000 barriles diarios, transporta su crudo en barcazas por el Amazonas para la exportación. En un curioso y cuestionable contrato con PetroPerú, donde la empresa privada no está obligada a vender el crudo a la petrolera estatal. De allí la falta crónica de crudo para la Refinería de Iquitos, que no produce los petróleos residuales suficientes para la Planta de Generación Eléctrica de la región.
Se debe reconocer que gracias a una nefasta privatización en PetroPerú de sus principales activos, lotes petroleros, y sobre todo la refinería de La Pampilla del grupo Repsol, que se ha con vertido en su principal competidor con una participación en el mercado de combustibles del 40 %, cuando PetroPerú no explica ahora ni el 26 % de dicho mercado en competencia con nuevos actores como Valero, Exxon/Mobil, gigantes norteamericanas que están abasteciendo, a las empresas mineras y recientemente al mercado boliviano gracias a las negociaciones del nuevo presidente del país altiplánico. Si a esa competencia se suma Pluspetrol Plus Corporación (PPC) que obtiene diésel limpio en la Planta de Fraccionamiento de Pisco e importa más de 25 mil barriles diarios de este vital combustible, podemos entender los intereses cruzados en esta campaña sucia contra PetroPerú.
La campaña infame contra PetroPerú desde la prensa concentrada del Grupo El Comercio, Gestión, Canal 8, Correo, etc. todos vinculadas a los Graña Miró Quesada actores principales en la megacorrupción de Odebrecht, los cuales operan los lotes III y IV en Talara, pero también los Terminales del Norte y del Callao, que tienen fecha de término. De allí los intereses concretos contra PetroPerú.
PetroPerú al margen del rol regulador de Osinergmin, en la práctica la petrolera estatal funciona como un regulador natural en el mercado de combustibles pues ofrece los combustibles más baratos en relación a la competencia; es más opera a pérdida en el abastecimiento de la Amazonía, donde no resulta rentable la distribución de combustibles para las empresas privadas, pues no recuperan a tiempo el Impuesto General a la Ventas (18%), todo ello por la exoneración de impuestos en la región, decretada hacia 1998 por el régimen fujimorista en la campaña por la relección del año 2000.

En la realidad, la petrolera estatal es un freno a la avaricia de las empresas transnacionales refineras e importadoras de combustibles, en el pequeño pero rentable mercado de combustibles como es el Perú, que en el año que termina 2025 se satisface con casi 300 mil barriles diarios.
Ello también explica el retiro de Repsol, Pluspetrol y de PetroPerú, del denominado “Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles” pues ahora que los precios de los combustibles están por debajo de la franja mínima del “Fondo de Estabilización” que funciona como un balancín.
Allí, ninguno de los críticos de la participación del Estado en el mercado de combustibles cuestionan que desde el año 2004 hasta el 2025, salvo el período del expresidente Martín Vizcarra, en la realidad el “Fondo de Estabilización” ha sido un subsidio a las empresas importadoras y refinerías por superior a los S/ 18,000 millones de soles, que se ha financiado de los impuestos pagados por todos los peruanos para que los altos precios de los combustibles no afecten a los consumidores.
Estamos ante un subsidio a las empresas privadas superior a los US $ 5,000 millones de dólares. ¡Todos se callan en mil idiomas! En verdad, el “Fondo de Estabilización” se creó en 2004, cuando era impensable que los precios internacionales llegarían a los US $ 40 dólares el barril. En julio del 2008 arribaron a los US $ 150 dólares el barril, para derrumbarse por la crisis financiera mundial del 2009, y mantenerse por los US $ 80 dólares por un buen tiempo. Curiosamente allí no se cuestiona este subsidio, pero sí se critica las pérdidas que está generando PetroPerú en los últimos años, que tienen responsables con nombre propio, que iremos destapando en estas páginas.

INDICADORES QUE MEJORAN
Este debiera ser el telón de fondo para explicar la profunda crisis financiera que atraviesa PetroPerú, la empresa de todos los peruanos, que al III Trimestre del 2025 sigue generando pérdidas operativas y netas, pero mucho menores en comparación con el III Trimestre del 2024. Como muestra un botón, a setiembre del 2024 las pérdidas operativas eran de US $ 417 millones de dólares, en este año para el mismo período las pérdidas operativas se reducen a US $ 151 millones, gracias a la mejor gestión y administración de su expresidente de directorio Alejandro Nárvaez, que fue despedido abruptamente después de la vacancia presidencial de Dina Boluarte, por el devaluado Congreso de la República del Perú.
Es verdad también que el capital de trabajo es negativo, es decir la diferencia entre activo corriente menos el pasivo corriente, al tercer trimestre llega a los US $ 1,347 millones en rojo, una cifra mucho menor para similar período del 2024. Y que no tiene la capacidad financiera para asumir a setiembre del 2025, las cuentas por pagar de US $ 1,237 millones de dólares que en el grueso están constituidas por las deudas a los proveedores del exterior de crudo y productos refinados del orden del US $ 752 millones, y que será mayor a fin de año.

Sin embargo, ninguno de sus viejos críticos y nuevos espadachines que recomiendan su privatización, empezando por la venta del emblemático edificio de San Isidro, que a lo sumo se vendería por menos de US $ 80 millones, donde dicho sea de paso operan una serie de entidades públicas empezando por Proinversión que no abonan los precios de mercado, de la privilegiada zona.
La buena nueva es que a pesar de los malos resultados al III trimestre del 2025, es que a octubre y en lo que va de noviembre la Moderna Refinería de Talara está operando sobre los 90 mil barriles diarios, de un máximo de capacidad de 95 mil barriles diarios, lo que significa un punto de quiebre, pues se espera que en IV trimestre (Octubre, Noviembre, Diciembre), la utilidad antes del pago de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones más conocida por sus cifras en inglés (EBITDA) estén sobre los US $ 30 millones de dólares mensuales, con márgenes de refino en promedio de US $ 15 dólares por barril, márgenes que serían mayores si la estatal tuviera lotes propios en especial en Talara.
Ello significa entre otras cuestiones que la unidad más valiosa de la Moderna Refinería de Talara la unidad de flexicoking está operando normalmente produciendo más de 19 mil barriles de una capacidad máxima de 22,400 barriles diarios. Esta unidad que tiene la cualidad de reutilizar el petróleo residual para producir combustibles limpios, como el diésel y gasolinas bajo de azufre, que tienen un mayor precio en el mercado.
Prueba de esta sensible mejoría es que técnicos e ingenieros de la gigante brasileña Petrobras se han entrenado en la moderna refinería, pues es una de las nueve en el mundo que opera una Planta de Flexicoking. Igualmente, ingenieros de la chilena ENAP, practican en la unidad de ácido sulfúrico, es más se han exportado más de 19 mil toneladas de este derivado necesario para el proceso de lixiviación del cobre chileno.
En tan sentido los representantes de la “Derecha Bruta yAchorada” se han quedado sorprendidos por las sabias palabras del Ing. Roque Benavides presidente del directorio de la Mra. Buenaventura, que con su experiencia empresarial ha señalado que: el directorio de PetroPerú debiera tener un régimen similar al BCRP al Banco Central, para no ser botín de los gobiernos de turno, y sus directores no sean cambiados todos los años. Por razones estratégicas y de buen gobierno debemos fortalecer a la petrolera estatal.
Diario Uno, 22.11.2025
