El delincuente argentino de Greenpeace, Mauro Fernández, quien integró el grupo de indeseables que causó daño irreparable a las Líneas de Nasca, fue detenido en su país por 24 horas, por la Interpol.
El sujeto tiene abierto un proceso por el delito de haber ingresado sin permiso (en diciembre de 2014, durante al realización de la COP20 en Lima), con los otros vándalos de Greenpeace a las Líneas de Nasca para justificar el dinero que su organización les paga, dicen, para promocionar la protección del ambiente.
Según ATV+, durante el arresto domiciliario de 24 horas, el Perú deberá tramitar una orden de extradición y de prosperar el pedido le esperan seis meses de cárcel.
Como se recuerda, los sujetos nunca reconocieron el daño material a las Líneas de Nasca y pretendieron burlar la acción de la justicia diciendo que se trataba de una ofensa o daño moral al Perú, por lo cual pedían disculpas.
