Los alumnos del curso Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible —a cargo del profesor Wilfredo Pérez Ruiz— de la carrera de Administración de Hoteles y Restaurantes de la Facultad de Gestión del Instituto San Ignacio de Loyola (ISIL) de la sede de Miraflores han realizado una campaña de sensibilización contra la contaminación sonora el día miércoles 11 de junio en el frontis de la institución (cuadra siete de la Av. Alfredo Benavides).
Esta actividad forma parte de los objetivos de concientización, difusión y aplicación de los conceptos más importantes tratados en la asignatura y, además, tiene como finalidad involucrar y sensibilizar a la ciudadanía sobre los graves efectos en la salud humana generados por los elevados índices de contaminación sonora en Lima.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el límite permisible de ruido para el oído humano es 55 decibeles. Pero, en varios puntos de nuestra capital se han registrado niveles alarmantes que superan los 100 decibeles; la avenida Abancay y la plaza Bolognesi en el Cercado de Lima figuran entre los lugares más críticos.

Otros grandes perjudicados son las personas que trabajan en las inmediaciones de estos puntos críticos. Según expertos del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), el ruido excesivo y constante causa diversas complicaciones en las personas expuestas, como estrés, problemas de sueño, ausencia de concentración, agresividad y sordera.

Es conveniente anotar que el causante principal de la polución sonora en nuestra capital es el transporte público. No solamente nos referimos al entorno urbano sino también dentro de las unidades de transporte. Las radios de estas unidades operan casi siempre a volumen alto. Si hacer esto estuviese bien, tenemos que agregar que los altavoces de estas unidades son de pésima calidad y, únicamente, emiten sonidos agudos. Éstos resultan ser más dañinos al incrementarse el volumen por encima de los 85 decibeles.
En tal sentido, esta campaña —promovida por el alumnado de ISIL— ha facilitado difundir los graves trastornos producidos por dicha contaminación y la responsabilidad que nos asiste como sociedad para encarar este complejo conflicto ambiental que afecta la calidad de vida de la población.

1 comentario
Seria conveniente que se den una vueltita por los negocios que se encuentran en la panamericana norte, por la carretera central, y conocerán a los dueños de la ciudad, y estos son: Los Chinos, las chosicanas asesinas, líneas abusivamente criminales, que no creen en nadie, pero de repente están en su razón, porque es su negocio, lo imperdonable es que en la cara de la policía nacional, y de los alcaldes estos miserables hacen catarsis.