Los reiterados pedidos de Casma para reforzar la lucha contra la delincuencia fueron desoídos por el Gobierno y la situación colmó la paciencia de los casmeños cuando ayer un comerciante fue asesinado por haberse negado a pagar una extorsión.
Lo grave de la deficiente actuación policial se evidencia porque la víctima, Alberto Coveñas Sernaqué, había recibido amenazas solicitándole pagar 60 mil soles para no atentar contra su vida, hecho que denunció a la Policía, que no le brindó protección. Además, se filtró a los delincuentes la denuncia interpuesta por el comerciante, según denuncia el Frente de Defensa de Casma.
Tras el crimen, la enfurecida ciudadanía se congregó en la comisaría donde se hallaban detenidos los asesinos y exigían sean entregados para lincharlos con sus propias manos. Otro grupo apedreó el local de la Fiscalía de Casma, mientras que otros bloquearon el kilómetro 380 de la carretera Panamericana Norte.
El Frente de Defensa de Casma explicó que la delincuencia amenaza la integridad de las personas y ya no hay ninguna credibilidad en las autoridades, por lo que exigen se declare en estado de emergencia a la provincia de Casma.
El comerciante asesinado era muy apreciado en Casma. Se había distinguido por su trabajo y su sensibilidad social. Tenía un puesto en el Mercado Modelo de Casma, donde fue cobardemente abatido. La captura de los asesinos se logró gracias a la intervención ciudadana.
