Por Rocío Ferrel
Una vez más se aprecia la mala dirección del sistema de Defensa Civil y de las autoridades del gobierno, pues se repite el mismo libreto de simulacros de sismos: cómo salir, dónde colocarse, lo cual se complementó con algunas muestras de atención de emergencia.
Lo practicado ayer no está del todo mal, pero de haber un sismo fuerte, todos sabemos que una de las causas de más daño a las personas o familias sería el accionar del hampa, con saqueos, asaltos y hasta agresiones personales contra indefensos ciudadanos, que tal vez no habrían perdido con el sismo gran cosa, pero que pueden ser despojados por hordas delictivas, pues deben permanecer fuera de sus viviendas por seguridad y para cuidar sus pertenencias. En Haití se llegó incluso hasta la violación de menores y en Chile desde el primer día hubo pillaje tras los terremotos de 2010.
Pese a que esto es una realidad y se conoce que los índices del delito están en constante crecimiento, hasta ahora el sistema de Defensa Civil —donde el presidente Ollanta Humala colocó de jefe a un coronel amigo sin mayor mérito— no considera un ejercicio de despliegue de la Policía ni de las Fuerzas Armadas, que deberían entrenarse en reconocimiento de diversos lugares urbanos, grandes y pequeños.
En los planes de Defensa Civil, en ningún punto se contempla el envío inmediato de Policía y de las FF. AA. en caso de desastre. Sólo se supone su posible colaboración, pero su salida inmediata con fines de seguridad debe estar considerada de forma taxativa y ponerse en práctica.
El ministerio del Interior reconoce que no se da abasto para atender la seguridad en circunstancias normales, y mucho menos será para controlar el pillaje en caso de desastre o catástrofe que, como siempre, afecta más a los más pobres.
El despliegue de la Policía y de las FF. AA. desde ya en los simulacros es muy necesaria, no sólo como ejercicio, sino como acto disuasivo. El hampa debe estar notificada de que habrá resguardo y que no les será fácil depredar a la ciudadanía.
Un horrible ejemplo es el del terremoto de Ica de 2007, donde, pese a la cercanía de la capital, la incapacidad del gobierno aprista tardó tres días en enviar a la Policía y a las FF. AA. para controlar el orden, cuando las familias ya habían sido saqueadas, cuando por la radio el mismo día se conocía de la fuga de una cárcel completa y de actos de pillaje.
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6 comentarios
este gobierno coloca a idiotas en cargos directivos y estas son las consecuencias una falta de prevision increible
Alguien de Seguridad Ciudadana debe plantear puntualmente estas cosas.
Un evento grande debe ser motivo para movilizar organizad amente a la policía y al Ejército.
Pero debo aclarar que se sobreentiende no tendrán la sinverguencería de ir a cuidar los negocios de los ricos, supermercados etc no??
Se trata de que hagan vigilancia en las calles, urbanizaciones, etc porque de lo contrario esto sería el colmo!
me gustaria que si hay terremoto saqueen la casa de la Nadine, de Alan Garcia, de la Keiko, de Toledo, que nunca se han ocupado de organzar esto.
Con cosntrucciuones mal hechas no valen simulacros.
ok salgo corriendo con mi mochila si estoy en mi casa, ¿ debo de llevar mi mochila al trabajo, a la escuela, al cine al estadio, en caso de los obreros de construccion civil deben de cargar su mochila mientras coloca los ladrillos, los medicos deberan tener su mochila en la sala de operaciones, lo abogados y jueces ademas de sus papeles deberan tener su mochila, los deportistas debera tener su mochila en su entorno, y todos saliendo con su mochila, pero si estan heridos quien los antedera , si los medicos, enfermeros,estaran con su mochila con su PROPIA FAMILIA,mientras estamos con las mochilas en la via publica los RATEROS SAQUEARAN NUESTRAS CASAS Y NEGOCIOS.
ningun otro periodista exige la salida de la PNP y el ejercito en los simulacros
repiten como loros la misma estupidez en lugar de analizar cosas como esta