La Municipalidad de Lima inauguró el primer tramo de los trabajos de mejoramiento y rehabilitación de la avenida La Molina, comprendido entre la avenida Javier Prado y el óvalo La Fontana, con el propósito de mejorar la transitabilidad de peatones y conductores que circulan por esta artería, la seguridad del lugar, así como el entorno urbano, tras meses de atormentar a los vecinos con una obra excesivamente lenta, que perturbó el tránsito vehicular de forma espantosa, tal vez ni en África demoren tanto.
Las obras, por su reducida dimensión, debieron ser concluidas en menos de un mes, pero como suele suceder con los impresentables que buscan reelección de su candidato o su partido, prolongan las obras sin importar pisotear la tranquilidad de los limeños.
Con estos trabajos, que comprenden cuatro tramos, la comuna capitalina dice logrará grandes beneficios que involucran a todos los usuarios que transitan por esta importante avenida, reduciéndose los tiempos de viaje e implementándose dispositivos de seguridad vial. Todo esto con el fin de relanzar el desarrollo urbanístico del distrito. Realmente, la diferencia es escasa con lo que antes había.
La municipalidad señala que la obra busca resolver, en forma definitiva, las inadecuadas condiciones de transitabilidad en la avenida La Molina en el tramo indicado, permitiendo ampliar, reforzar y mantener en óptimas condiciones la vía mencionada, que conecta con el distrito de Cieneguilla, en beneficio de más de 150 mil personas.
El representante de la Municipalidad de Lima, Carlos Bringas, destacó que la obra, de 2.8 kilómetros de longitud, mejorará la transitabilidad en la zona, debido a que aumentará de dos a cuatro el número de carriles de circulación.
“Es una vía alterna de salida de La Molina. Con esta nueva infraestructura, que se está pavimentando íntegramente con concreto de alta resistencia, se absorberá el 50% del tráfico que sale de la zona cerrada de La Molina hacia Lima”, enfatizó.
Los trabajos también incluirán 10 mil metros cuadrados de nuevas veredas, 300 nuevos árboles, semaforización, módulos de paraderos para transporte público, ciclovía, señalización vertical y horizontal, así como nuevas áreas verdes.
