Los secretarios generales de los tres gremios unificados, Jorge Chávez (de Toquepala) Armando Oviedo (de Ilo) y Roman More Peña (de Cuajone) dijeron ayer que existe una unidad monolítica entre los trabajadores de las tres áreas para encarar este conflicto, y denunciaron a la empresa por pretender imponer una jornada laboral atípica de 12 horas diarias y una vigencia de seis años para el nuevo pliego de negociaciones.
Rechazaron también los descuentos ilegales realizados esta semana a los trabajadores y condenaron el chantaje empresarial como forma de negociación del convenio colectivo.
Aseguraron además, que no volverán a Lima a nuevas reuniones de conciliación porque estas han sido una “burla” para los trabajadores con la complacencia de las autoridades del Ministerio de Trabajo; por lo que toda negociación, de aquí al 2 de octubre próximo se tendrá que hacer en Ilo o en Toquepala.
