Autoestima, seguridad y una buena digestión son algunos de sus beneficios saludables
La vida de un adulto mayor cambia mucho cuando puede mostrar una sonrisa que no lo haría con la dentadura ausente ya sea por temor, inseguridad o por vergüenza. El plan “Vuelve a Sonreír” del Ministerio de Salud (Minsa) atendió entre 2012-2013 a 89,631 adultos mayores y entregó 12,189 prótesis bucales en todo el país, informó el Dr. Marco Calle, Coordinador Nacional de la Estrategia Sanitaria de Salud Bucal del Minsa.
“La digestión comienza en la boca, por consecuencia la ausencia de dientes se refleja en la falta de capacidad masticatoria, con una sobrecarga de esta función en los dientes que se tiene. La dentadura incompleta da lugar también a problemas gastrointestinales por la deficiente trituración de los alimentos”, refiere el especialista.
La condición de un adulto mayor sin piezas dentarias también acarrea problemas de fonética para pronunciar alguna silabas; cambia la fisonomía y el rostro de la persona porque las encías se retraen produciendo arrugas faciales y tiene como resultado, además, una baja autoestima.
Vuelve a Sonreír
Con una prótesis bucal, un adulto mayor vuelve a sonreír y no se limita porque ya no tiene la necesidad de cubrir la boca con la mano y la misma sonrisa hace que la salud se fortalezca con un corazón más sano y una actitud positiva hacia la vida. Sonreír es buen ánimo y por tanto es calidad de vida.
El Plan “Vuelve a Sonreír” tiene como meta a 2016 lograr su implementación en el 100 por ciento en todas las regiones del país. El financiamiento de este plan es hecho por el Seguro Integral de Salud (SIS), lo que garantiza su sostenibilidad.
Tal vez al principio, el uso de prótesis dentales puede resultar incómodo, pero la constancia hace que la adaptación a la boca sea aún más fácil. Es mejor empezar con cuidado, masticando suavemente y teniendo cuidado al sacarla y colocarla de forma cuidadosa.
