Labores de fiscalización y control ambiental permiten mantener la fauna de esta importante zona ecológica de la capital
El Refugio de Vida Silvestre los Pantanos de Villa es, sin duda, una de las zonas de nuestra capital con un gran valor ecológico, pues alberga, en una extensión de 263.27 hectáreas, diversas especies de flora y fauna, destacando en este último, las aves migratorias. Al respecto, la Municipalidad Metropolitana de Lima, a través de la Autoridad Municipal de los Pantanos de Villa (PROHVILLA), no solo administra esta zona sino que también ejecuta un trabajo de control ambiental y una serie de acciones para difundir la importancia de esta área natural.
Muestra de ello es que el sábado 23 de noviembre, a las 9:30 a.m., se realizará una ceremonia ancestral en la que se dará la bienvenida a las miles de aves migratorias que, durante este mes, escogen a los Pantanos de Villa para descansar y alimentarse como parte de su corredor biológico. Se trata de la representación del “Yacu Raymi” (Fiesta del agua), un rito de agradecimiento a la naturaleza por el elemento fundamental para la vida, que tendrá como escenario la Playa Marvilla.

La actividad es organizada por PROHVILLA y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), y contará con la asistencia de autoridades, miembros del Comité de Gestión del Refugio de Vida Silvestre los Pantanos de Villa, especialistas ambientales, ornitólogos y vecinos interesados en difundir y conservar este Refugio de Vida Silvestre con reconocimiento internacional de sitio RAMSAR.

Según censos realizados por ambos organismos, los Pantanos de Villa reciben durante noviembre y diciembre más de 15 mil aves, entre ellas: flamencos, playeros solitarios, zarapitos trinadores, chorlos semipalmados, chorlos árticos, halcones peregrinos, golondrinas migratorias, gaviotines patas negras, falaropos de Wilson, entre otros. Las más resaltantes son las gaviotas de Franklin que llegan en bandadas para refugiarse hasta marzo.
Protección ambiental
Debido a que los Pantanos de Villa se encuentran rodeado de la zona urbana, se lleva adelante un trabajo minucioso de fiscalización ante las amenazas ambientales. Para eso, se diseñó un Sistema de Vigilancia y Control Ambiental, que incluye patrullaje en conjunto PROHVILLA-SERNANP, a partir del cual se reforzó la seguridad en el interior del área protegida y en los alrededores.
Además se fortaleció el Comité de Gestión del Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa con la creación de dos grupos de trabajo: el de Canales y drenes, y el de Problemática y Vigilancia Ambiental, para así involucrar a vecinos e instituciones.
Otras de las acciones para asegurar la preservación del área natural son las fiscalizaciones de empresas, las cuales se realizan para emitir Opinión Ambiental, como requisito para la gestión de Licencias de Construcción o de Funcionamiento. Esto permite verificar in situ las actividades económicas que se realizan en la zona, y si estas cumplen con la normativa ambiental. En el 2013, la fiscalización se incrementó en un 16%.
En cuanto a los impactos inmediatos: se redujeron la incidencia de pescadores ilegales y el desmonte en la zona, en avenidas como Premio Real, Don Emilio, las que han sido recuperadas. En lo que va del año la Oficina de Fiscalización y Control denunció 16 casos de arrojo indebido de desmonte (empresas y particulares).

Se percibe, asimismo, mayor seguridad, mejorando las relaciones entre vecinos, empresas y autoridades locales; y se fortaleció la actuación de las instancias públicas (policía ecológica, Municipalidad de Chorrillos, Dirección de Salud) ante los problemas ambientales detectados.
