La segunda víctima de la brutal represión en Minneapolis era un enfermero que trabajaba en una UCI. Pereció por el cobarde ataque de los miembros del ICE que buscan deportar a inmigrantes, quienes le dispararaon a una distancia de centímetros, cuando lo estaban reduciendo.
El ciudadano fue identificado como Alex J. Pretti, de 37 años de edad, según un reporte hospitalario obtenido por Associated Press.
Pretti trabajaba para el Departamento de Asuntos de Veteranos y participaba en las protestas que siguieron al asesinato de Renee Good, abatida el 7 de enero en Minneapolis.
Michael Pretti, padre de Alex, declaró que su hijo estaba muy indignado con lo sucedido en Minneapolis con las arremetidas del ICE, pensaba que es terrible secuestrar niños y coger a la gente en las calles, por lo cual participó en las protestas.
Pretti, de nacionalidad estadounidnse, como Renee Good, había nacido en Illinois. Nunca tuvo antecdentes policiales. Sus padres, que viven en Colorado, le habían pedido ser cuidadoso en las protestas.
Las autoridades dicen que Pretti fue abatido después de que se “acercó” a una patrulla de agentes de frontera con un arma de 9mm, sin especificar si Pretti blandió el arma. Los videos de los testigos muestran que sólo tenía un teléfono en la mano.
Sus familiares indican que tenía permiso para portar arma oculta en Minnesota pero nunca supieron que la portaba.
Las autoridades no se preocuparon en notificar del asesinato a su familia, que se enteró de ello por una llamada de un reportero de Associated Press, después de lo cual buscaron información, pero no quisieron brindársela en el hospital ni en la Policía, que adujo que el local de la patrulla de ICE estaba cerrada
Finalmente, llamaron al Hennepin County Medical Examiner, donde confirmaron que tenían un cuerpo que coincidía con la descripción de su hijo. Hasta la noche del sábado la familia asegura que no recibió ningún aviso de la Agencia Federal de Cumplimiento de la Ley sobre la muerte de su hijo.
La administración de Trump difamó al fallecido
La familia vio videos de altos funcionarios de la administración Trump sugiriendo que su hijo era un terrorista local que atacó a los oficiales, quienes le dispararon. Por ello escribieron una declaración en la que indcan estar devastados y furiosos.
“Las enfermizas mentiras de la administración sobre nuestro hijo son reprensibles y nauseabundas”, declararon los padres y añadieron que los videos muestran a Alex Pretti, quien no tenía arma alguna cuando fue atacado y sólo tenía su teléfono en una mano, mientras usaba su otra mano para proteger a una mujer a la que estaban rociándole gas pimienta.
