Los gobernadores regionales de Apurímac, Arequipa, Cusco, Madre de Dios, Moquegua, Puno y Tacna tomaron el acuerdo de conformar la Mancomunidad de la Macro Región Sur, un anhelado proyecto político que tiene larga data en este parte de nuestro país. Para que este acuerdo no quede sólo para la foto, como ya ha pasado, las autoridades regionales han movilizado a los funcionarios de las gerencias de planeamiento y presupuesto para conformar un comité técnico que viabilice los anhelos de este bloque en proyectos interregionales concretos para poder gestionarlos en conjunto ante el Gobierno Nacional.
Este es un gran paso para el sur, el cual va a contrapelo del desinterés del Gobierno Nacional por avanzar en el proceso de descentralización y su tendencia a centralizar el presupuesto público en los últimos años. El poder central puede erigirse en una de las principales amenazas de la mancomunidad, pues no le conviene tener al frente a un bloque poderoso. Por ello, es necesario un real compromiso de los gobernadores regionales del sur para afrontar el reto, superando otras situaciones delicadas que podrían obstaculizar los esfuerzos de la mancomunidad considerando la existencia de conflictos interregionales irresueltos (demarcación territorial y uso de agua principalmente), y la definición del lugar donde se instalará la petroquímica. La gestión de los intereses de cada departamento y de la mancomunidad va a ser un asunto delicado y complejo, y de persistir en el Gobierno Nacional las tendencias centralistas mencionadas, un sector de este podría tratar de atizar la división del bloque.
