por Herbert Mujica Rojas
¿Han sido categóricas, contundentes, tajantes, las condenas, de haber sido emitidas, por las organizaciones que dicen defender los derechos humanos, ante la masacre de 13 soldados en el VRAE-Ayacucho en días recientes? ¿bastan, si es que existieron, esos poemas de boca para afuera? Me temo que los derechos humanos en el VRAE, hasta de modo burocrático y peor si son las vidas de elementos de las fuerzas del orden, las heridas y asesinadas, NO existen. En Perú pandillas han hecho creer que estos derechos se refieren sólo y en exclusiva a civiles, muchos de los cuales están metidos en el terrorismo demencial que no tiene nada de revolucionario y es parte de un conjunto criminal de acciones.
¿Qué se puede decir del ministro de Defensa? Poco y aquello para censurar su ineficacia rotunda. No sólo eso, Antero Flores fue puesto en ridículo ha poco con el tema del museo de la memoria y en lugar de irse, por mínimo decoro, optó por la conversión automática denigrante de subirse a la marea ganadora. Si alguna vez pensó en futuro político, es obvio que hará de aquello un ejercicio en los confines limitados de sus propiedades. Más allá, sólo incurriria en el ridículo absoluto.
Las organizaciones de derechos humanos parecen notarías que dan fe de un tipo de violaciones que ellos reputan como tales. Cuando los heridos son militares los pretextos para evitar la condena a los fautores, menudean las excusas y explicaciones de todo jaez. Lo peor de todo es que en la capital, y desde cómodos escritorios, con aire acondicionado, fondos a granel, sí que es fácil “luchar” por los derechos humanos. Ha poco la revista Caretas publicó el reclamo que hizo una viuda que acudió a solicitar ayuda a Aprodeh porque vivía en condiciones infrahumanas desde que su esposo había sido asesinado por los senderistas reaccionarios en 1998. Y la respuesta fue la increíble expresión que “sólo ayudaban a las víctimas del Ejército”. Es probable que la ignorancia de cuanto ocurre en el VRAE les empuje a decir tamañas estupideces, entonces, hay que demandar para que la ciudadanía compruebe que sí hacen su trabajo de modo sincero y humanitario, que instalen oficinas de defensa de los DDHH en Ayacucho y en todas las zonas de peligro en que actúa el terrorismo.
No es mucho pedir. Total el edificio de publicaciones que suele repartir loas al mérito que ostentan, de modo real o mentiroso, las organizaciones de derechos humanos, les regala elogios múltiples. Que se hagan acreedoras a las mismas desde el escenario conflictivo de las ocurrencias resulta en una necesidad fundamental. ¿O se ha visto corresponsales de guerra que hablen del conflicto desde las muelles poltronas de sus lindas oficinas en San Isidro o Miraflores y por celulares satelitales? ¡Ya es hora de demandar acción y certidumbre!
Y aunque pareciera no haber conexión alguna, sí que la hay porque un país al sur del Perú que está hoy en medio de un conflicto en base a una controversia jurídica por delimitación marítima, obtuvo la rara presea de tener asiento en la Comisión de DDHH en Naciones Unidas. ¿Y saben por causa de qué?: por haber puesto a disposición del gobierno peruano a Kenya Fujimori. Chile que nunca enjuició al criminal sanguinario que fue Augusto Pinochet Ugarte, lavó sus manos, gracias a la grita desaforada de elementos que se dan el lujo de acusar al Estado peruano ante tribunales internacionales.
Fue increíble ver cómo un gordo burócrata de derechos humanos bramaba porque “no se permitiera” a Kenya Fujimori o a su defensa, la apelación o recursos contra la sentencia de días pasados. ¡Eso sí es perturbar el debido proceso porque, nos guste o no, a eso tiene derecho el japonés! Si, como empiezan a pergeñar voces más o menos enteradas, la sentencia no se ajusta al proceso por el que fue extraditado desde Chile, es hasta probable que aparezcan sorpresas poco halagueñas que desnudarían la ignorancia torpe y la tremenda ineptitud de quienes hasta hoy gozan de una fama no cuestionada.
Que las organizaciones de derechos humanos den demostración in situ y de veras y que van a hacerlo en las zonas donde las papas queman. Los derechos humanos no son recurso burocrático para obtener fondos pingues y vivir a cuerpo de rey mientras que los soldados o militares son acribillados por el terrorismo criminal.
¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!
¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!
¡Sólo el talento salvará al Perú!
Lea www.voltairenet.org/es
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

4 comentarios
Eso de meter en un solo saco a todas lorganizaciones que promueven y defienden los derechos humanos ya es una exageración fruto de una desinformación y más se parece al corillo de fujimoristas, apristas, etc., Pues hay organiazciones de derechos humanos en Cerro de pasco, Puno, Ayacucho etc.
Tenga más cuidado en sus apreciaciones genéricas y APRODEH no es la única organización.
En cuanto a que si los soldados tienen derechos humanos?, creo que si el estado tendría conciencia plena sobre los derechos humanos no estaríamos expectando la matanza de seres humanos. antero es un caso, poco le interesa realmente los cholos, sino qué respondió a una pregunta sobre la posibilidad de realizar referendum del TLC con EE.UU.?.
La crueldad narco terrorista no puede quedar impune.
Ojalá como represalia los paganos no sean niños o mujeres como ha sucedido ya en el Perú
Derechos humanos
Los terroristas o sicarios son delincuentes, y ante sus acciones se impone actuar con la ley: matarlos en combate o apresarlos y enjuiciarlos. Un delinecuente es una persona al margen de la ley, perseguida por sus delitos y malas acciones, un delincuente no es defensor de derechos ni modelo de valores. ¿A alguien se le ocurriría juzgar a un violador asesino acusándolo de atentar contra los derechos humanos?
Los agentes del estado (militares, policías) no son delincuentes, tienen una responsabilidad y defienden y representan valores. Consecuentemente, a ellos, por no ser delincuentes y por su formación y representatividad, se les exige respeto a los derechos de las personas.
Los derechos humanos son derechos de todos
Pablo tu pregunta es interesante ¿A alguien se le ocurriría juzgar a un
violador asesino acusándolo de atentar contra
los derechos humanos?.
Los derechos humanos no son potestad de un grupito, tampoco es de intelectuales, los derechos humanos son inherentes a nosotros, son irrenunciables. Cuando hablamos sobre el derecho a la vida digan, a la salud, educación, vivienda, etc, estos son los derechos humanos.
Otra cosa es que los medios convenidos presentado los derechos humanos asociado una organización.
Pablo un violador asesino como tal a atentado contra la vida
que es uno de los derechos humanos fundamentales, y la libertad sexual es otro derecho humanos , nadie tiene qrecho a quitarle ni a violentar, el que la hace deber ser juzgado y condenado a cadena perpetua, al menos la legislación peruana ya contempla ello.
Los derechos humanos son derechos de todos
Oye eso de subplantar o utilizar nombres es un delito. a no ser que estés utilizando como fuente. además Cipriani es un zorro viejo que no volvería a cometer errores del pasado