Por Aldo Mariátegui
– Definitivamente, la vicepresidenta Marisol Espinoza no debe ser procesada por la Comisión de Ética del Congreso, dado que efectivamente su abuelita es una pobre extrema y sí calificaba para el programa Pensión 65, dadas las condiciones deplorables en que subsiste.
Pero me imagino que Espinoza algún día comparecerá ante otra Comisión de Ética»en el más allá» y aquello le será reclamado, porque esto de permitir que su abuela viva así teniendo ya los recursos de sobra para evitarlo es sencillamente monstruoso.
¡ Cómo Marisol Espinoza se pudo llenar la boca como política con temas como «inclusión social»y la defensa de los pobres durante tanto tiempo y con tanta demagogia si puede tener un corazón tan retorcido como para dejar en ese mísero desamparo a su anciana abuela!
Si se porta así con su abuela… ¡ cómo se portará con el prójimo !
Si Marisol Espinoza no fuera una figura pública y no hubiese hecho tanta demagogia con el tema de la pobreza, no le dedicaría ni una de estas líneas.
Total, cada uno tiene derecho a ser lo malvado que quiera en su vida privada con sus familiares
y no me incumben las perversidades y el desamor de cada uno.
Pero da náuseas enterarse de estas cosas de gente que tanto proclamó una falsa moralidad y solidaridad hacia los pobres como bandera política.
«Sepulcros blanqueados» le llaman en la Biblia a este tipo de gente: lindos por fuera y con putrefacción interna.
Voy a orar todas las noches por la salud de Ollanta…
¡ Que esta mujer pueda ser presidenta del Perú de pasarle algo a Humala es estremecedor !
¡ Qué haría con nosotros si así trata a su sangre !
¡ Socorro !
Creo que hasta preferiría que rehabiliten a Chehade en ese caso y que este asuma, porque tendrá mil defectos pero no lo veo abandonando a una familiar así.
Hasta he sentido más conmiseración ante la pendejada del congresista «Cuidamadre»
de usar a una asesora congresal para velar por su mamá.
Fue una sinvergüenzada, pero por lo menos es un buen hijo.
Esto de Marisol y su abuela viviendo así no tiene nombre…
¡ Ni el personaje Scrooge del «Cuento de Navidad» de Dickens !
¡ Que la nombren ministra de Inclusión Social o de la Mujer !
Marisol ha demostrado que posee la sensibilidad hacia los demás de un cocodrilo…
Correo, 21.01.2013
