| Luis Giampietri |
Por Herbert Mujica Rojas
Que la oposición no haya sido capaz de contestar o argumentar con fuerza lógica y determinación política al baile que los bailó en días pasados y que configuraron el triunfo de la maña y oficio de del Castillo, que no inteligencia ni verdad, es una vergüenza sólo atribuible a su inexistencia, fragilidad, abulia de preparación y cuadratura “jurídica”. Hay ciertos idiotas en Perú que creen que el debate político pasa por la sabiduría de cómo se citan leyes, enuncian proveídos y repiten las monsergas de “juristas” a la carta. Destacan entre ellos, aunque Javier Valle Riestra diga lo contrario, sus razones tendrá, Niño Diego, que busca hoy un puestito en la administración de Alan García. No extrañe que estos días se le nombre para alguna responsabilidad. Los logreros arriban a cualquier playa con tal de seguir mamando la cansada ubre del Estado.
