El presidente de la Confederación Nacional de Pequeña Minería y Minería Artesanal del Perú (Confemin), ha señalado que los titulares de las concesiones de terrenos mineros se niegan a firmar contratos de explotación con quienes están operando en dichas áreas, lo que hace imposible cumplir con el requisito de tener dicho contrato para formalizarse.
No debe confundirse minería artesanal o informal con ilegal, como hacen otros medios.
- La minería artesanal es aquella que se realiza a pequeña escala y puede ser minería formal.
- La minería informal es la que carece de la documentación que la acredite como empresa y no paga impuestos por la misma razón.
- La minería ilegal es la minería infame que se instala en lugares donde nunca se les otorgará concesión ni autorización para operar, como es en los lechos de los ríos, zonas arqueológicas y otros.
En medio de la amplia información sobre los conflictos con los mineros informales, este detalle poco difundido fue interpretado por Béquer como una acción de obstaculización del Ejecutivo “Es el Gobierno quien está haciendo problemas”, dijo a RPP.
En tanto, las protestas en varias regiones realizadas por mineros artesanales e informales se suspendieron después de que la Confemin anunciara una tregua de 24 horas para instalar una mesa de diálogo con el Ejecutivo, debido a la muerte de un taxista de 27 años que no participaba en la protesta, en el distrito de Chala, provincia de Caravelí, departamento de Arequipa, óbito acaedido durante un enfrentamiento entre manifestantes y la PNP.
Béquer subrayó que solo hay dos soluciones posibles a la crisis: “desaparecer” el contrato de explotación con los titulares de las concesiones mineras como parte de los requisitos para la formalización o “revertir” esas licencias, precisando que el Congreso debe legislar sobre esta materia.
Resulta razonable lo manfiestado por Béquer, e incomprensible que el Gobierno tolere que haya personas que soliciten y obtengan una concesión minera, lo que los obliga a explotarla, pero que no lo hagan y más bien se dediquen al usufructo de la concesión entregando el terreno a un tercero para que lo explote.
Además la ley minera señala que quienes no cumplan con las obligaciones contraídas al acceder a una concesión minera y dice en su Título Preliminar: “IV. La concesión minera obliga a su trabajo, obligación que consiste en la inversión para la producción de sustancias minerales.”. Por ello, permitir que un concesionario no explote el área asignada y la “alquile”, es una burla al Estado y la ley debería considerar el incumplimiento como causal de reversión de la concesión al Estado.
“No es posible que 50 familias tengan todo el Perú concesionado y no podamos tener nosotros ningún acceso a tener operaciones mineras con concesión. ¿Dónde vamos a concesionar si todo se lo han concesionado? Y si hay por ahí algún terreno, ya es donde no hay ningún rastro de mineral”, cuestionó Béquer.
Béquer indicó que el proceso de formalización de los mineros artesanales solo debería cumplir tres criterios: “Pagar impuestos, que todo el mundo tiene que pagar impuestos, estamos totalmente de acuerdo; con el tema ambiental, también estamos de acuerdo […]; y el otro es cumplir con el seguro de salud ocupacional, pagar a los trabajadores como corresponde, dentro de lo que es correcto. Esos tres criterios se deben contemplar como una base para la formalidad”, sostuvo.
“La minería no es recién que estamos haciendo, no es 12 años. La minería es milenaria, siempre hemos venido trabajando así y muchas veces hemos trabajado con mutuo acuerdo con la empresa, siempre. Yo tengo 37 años trabajando en minas y siempre he trabajado de mutuo acuerdo con el titular minero, siempre”, subrayó.
Enfatizó que debe se debe llegar a una solución verdadera y que no “nos estén engañando con ampliación, porque nosotros, a cada rato, no vamos a estar haciendo problemas ni estar peleando ni estar haciendo huelgas, ni movilizaciones. Ellos tienen la sartén por el mango para solucionar. ¿Para qué se han nombrado autoridades cuando no tienen la capacidad? Tienen que hacerlo. ¿Acaso yo hago las leyes? Esas son las autoridades”, dijo.
Número de hectáreas
Otro problema que el Congreso no corrige es el número de hectáreas mínimo para otorgar una concesión, que es de 100 hectáreas, lo que impide que pequeños mineros no accedan a las concesiones, por no tener suficiente capital para ello. Además, los pequeños mineros no causan contaminación, a lo más algo de polvo, porque seleccionan mineral que conducen a las plantas de refinación, que son las que deben ser muy bien fiscalizadas para cuidar el medio ambiente.
