El congresista Carlos Anderson Ramírez, no agrupado, aseguró que el Congreso mantiene en su planilla a 4,500 trabajadores fantasmas que no cumplen con ninguna función específica y oficial.
No sólo eso, indicó que si todos los trabajadores del Congreso se reuniesen en la Plaza Bolívar para que se les pase lista, saldría a la luz el gran número de empleados que en realidad no existen, según declaró en Canal N.
Anderson Ramírez señaló que la Oficina de Comunicaciones del Congreso tiene al menos 100 empleados, pero que el resultado de sus trabajos no guarda relación con el número de los trabajadores.
Culpa a esta situación a la falta de fiscalización y asegura que el Congreso es el Poder del Estado con menor supervisión y esa es la razón por la cual se habría contratado a empleados sin funciones claras.
“El Congreso debería tener una presencia mediática potente, pero no es así. Nunca encontramos físicamente a estas personas”, aseguró. “Si este equipo fuera real, el Congreso tendría una presencia fuerte en redes y medios, pero no es así”, sostuvo.
El Congreso dispuso recientemente que para garantizar la eficiencia en el trabajo de sus empleados, éstos deben permanecer en sus lugares de trabajo durante toda su jornada laboral, con excepción de las autorizaciones previamente otorgadas.
El artículo 59.° del Reglamento Interno de Trabajo indica que dejar el puesto de trabajo sin permiso se considera una falta disciplinaria, lo que refuerza el control sobre la asistencia y puntualidad del personal.
Finalmente, Carlos Anderson cuestionó la labor de la Contraloría General de la República, pues no estaría haciendo un correcto trabajo y, por ello, demandó una auditoría externa urgente.
