La Junta de Fiscales Supremos designó al fiscal Tomás Gálvez fiscal de la Nación interino, en aplicación de la norma que regula la sucesión en el cargo. Esta designación se realiza debido a la suspensión, por parte de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) impuesta contra Delia Espinoza.
Gálvez ocupará el puesto por seis meses, la misma duración que la suspensión de Espinoza.
Declinaron aceptar este cargo los fiscales supremos, Pablo Sánchez y Zoraida Ávalos, Gálvez aceptó asumir y ejercer, por antigüedad, el cargo de fiscal de la Nación interino.
A Galvez se le vincula con la red criminal “los Cuellos Blancos del Puerto”, orgenización criminal liderada por el exjuez supremo y prófugo César Hinostroza y el expresidente de la Corte del Callao, Walter Ríos.
Gálvez habría gestionado ante Hinostroza un favorecimiento para un condenado por tenencia ilegal de armas, intervenir a favor de una de las partes en un proceso de familia y facilitar el acercamiento entre Mauricio Arrieta Ojeda, representante de la editorial Corefo, y el fiscal a cargo de su caso. Gálvez tendría en su haber unas 20 comunicaciones con los integrantes de esta red.
La JNJ lo había destituido de su cargo como fiscal supremo titular en 2021, pero en 2025 el Tribunal Constitucional anuló su destitución y dispuso su restitución en calidad de fiscal supremo. El Congreso evaluó inhabilitarlo de la función pública debido a la polémica, se decidió archivar la denuncia argumentando que no había pruebas suficientes.
