Tan “buenos” consejeros tienen la presidente de la República Dina Boluarte y el ministro de Trabajo Daniel Maurate, que habían nombrado en la presidencia de Essalud nada menos que a un requisitoriado, Constantino Severo Vila Córdova. Tras conocerse de su terrible situación ante la justicia dejaron sin efecto el nombramiento.
Pasadas unas horas del nombramiento de Vila en reemplazo de María Elena Aguilar del Águila, dieron marcha atrás debido a la publicación en la prensa de la condición de requisitoriado del nombrado.
Vila Córdova tiene vigente una orden de requisitoria por fraude procesal, expedido por el 2.º Juzgado Unipersonal de la Corte Superior de Justicia de Ica.
El Ejecutivo explicó que la elección de Constantino Severo fue luego de de pasar por unos filtros en los cuales no se halló orden judicial alguna.
El hecho sólo deja ver que la cúpula del poder está infestada de indeseables que, en el caso de Essalud, buscan perpetuar a una mafia enquistada para beneficio propio en perjuicio de los asegurados.
