Tras el escándalo de una presunta red de prostitutas parlamentarias y hasta un asesinato con sicariato, recaban firmas para censurar al presidente del Congreso, Eduardo Salhuana, quien es cuestionado por su afiliación al partido político Alianza Para el Progreso (APP), vinculado al despedido asesor Jorge Torres Saravia, quien supuestamente es el líder de esa mafia del hampa congresal.
La moción argumenta debido a las denuncias periodísticas sobre la presunta red de proxenetismo y el homicidio, es necesaria destitución del cargo del presidente del Congresopara garantizar la transparencia de las investigaciones.
“Que el señor Eduardo Salhuana Cavides es presidente del Congreso de la República y afiliado a Alianza por el Progreso, por lo tanto, al ejercer el cargo máximo del Poder Legislativo, obstaculiza investigar este tema de manera transparente y objetiva en las instancias congresales”, señala la moción.
En otro punto alega que Salhuana, por el alto cargo que ocupa, podría influir en las investigaciones relacionadas con el denominado “Proxenegate”, dificultando el esclarecimiento de los hechos y la confianza que otorga a miembros de su partido implicados en las denuncias podría entorpecer las indagaciones.
Carlos Zeballos, congresista no agrupado, aseguró que ante la negativa de Salhuana de renunciar al cargo mientras duren las investigaciones se ven obligados a removerlo del cargo.
El congresista José Luna Gálvez, de la bancada Podemos Perú, se mostró menos firme y adelantó que evaluará respaldar la moción de censura contra Eduardo Salhuana si este no autoriza el ingreso de la Fiscalía a las oficinas del Congreso para realizar las diligencias necesarias. Como si a eso se reduciría la capacidad de Salhuana de entorpecer las investigaciones. Definitivamente, aparte del ingreso de los fiscales hay mucho más que Salhuana podría hacer para impedir que se conozca la verdad.
