Indignados ciudadanos marcharon este domingo en rechazo al gobierno de Dina Boluarte, el Congreso y la Junta Nacional de Justicia (JNJ), institución que está pisoteando la institucionalidad del sistema de justicia y en ese afán recientemente reincorporó a sus cargos a la fiscal Patricia Benavides y su hermana Emma, investigadas por delitos graves, y suspendió a la fiscal de la Nación Delia Espinoza.
El gobierno destinó un millar de policías a reprimir la manifestación, que se concentró en la plaza San Martín, desde donde les impidió avanzar haciaPalacio de Gobierno y el Congreso de la República.
Entre los ciudadanos que protestaron estaban colectivos juveniles, estudiantes universitarios y organizaciones sociales, quienes portaban carteles e incluso una rata grande representando a Boluarte, los congresistas y los magistrados de la JNJ.
Transportistas
Parte importante de los manfiestantes fueron los gremios de transportistas, en repudio a la incapacidad del gobierno de luchar contra la delincuencia que va cobrando más medio centenar de víctimas mortales, entre choferes, cobradores, jaladores y pasajeros, ante la escasa respuesta para enfrentar la creciente ola criminal.
Como se sabe, por el contrario, en las comisarías continúan poniendo obstáculos para presentar denuncias, no hay patrullajes efectivos ni trabajo de inteligencia adecuado, salvo algunos casos de éxito que son gotas en el mar de delincuencia agravado por el hampa venezolana enviada perversamente por Nicolás Maduro con la venenosa asesoría cubana, acostumbrada a hacer lo mismo, Cuba y Venezuela envían su escoria y se niegan a recibirlos cuando son deportados.
A la incapacidad del gobierno se suma el hampa del Congreso, que se ha dedicado a promulgar leyes en favor de toda clase de delincuentes, avalados por el Gobierno.
La marcha discurrió entre lemas como “fuera corruptos”, “fuera Boluarte”, “abajo las ratas del Congreso”, “JNJ son delincuentes”, “Fujimorismo nunca más” y “cárcel para los corruptos”, entre otros.
Otros manifestantes mostraron su rechazo a la reforma del sistema de pensiones, la impunidad por las muertes ocurridas durante las protestas sociales de 2022 y 2023.
Diversos jóvenes señalaban que no pueden quedarse indiferentes ante la podredumbre de quienes manejan el poder y que es la juventud la que decidirá el cambio.
Represión
Cuando la marcha se disponía a avanzar, la Policía Nacional del Perú (PNP) arremetió con bombas lacrimógenas para dispersar a los asistentes en el cruce de los jirones Ocoña y de la Unión.

Ante la actuación policial, los manifestantes se dividieron en varios grupos y pudieron iniciar su recorrido por las avenidas Grau y Abancay, coreando consignas tcontra la Junta Nacional de Justicia (JNJ) que además de protegr a las hermanas Benavides suspendió por seis meses a la fiscal de la Nación, Delia Espinoza.
Cerca de la sede de la Fiscalía de la Nación se produjeron varios enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas policiales.
Las escaramuzas dejaron cinco manifestantes con heridas leves, según aseguró el médico César Rojas Salazar, integrante de la Brigada de Salud, citado por el portal Epicentro TV. Los heridos habían recibido perdigones, varazos e impactos de bombas lacrimógenas y otros objetos contundentes lanzados por la policía.
La Policía no está respetando los protocolos de uso de las bombas lacrimógenas, pues en ningún caso deben lanzarlas contra el cuerpo de las personas, sino al suelo o si la distancia lo permite, a lo alto.
La prensa que cubría la marcha también resultó afectada. En la avenida Abancay, una reportera y un camarógrafo de radio Exitosa fueron impactados por perdigones mientras. La Asociación Nacional de Periodistas (ANP) precisó que ambos ingresaron al Hospital Rebagliati para ser atendidos por heridas.
La ANP reportó además que un periodista del portal de investigación Ojo Público recibió un disparo de perdigón en la espalda en cruce de los jirones Miró Quesada con Santa Rosa.Tres efectivos policiales resultaron heridos.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) condenó la “violencia policial contra manifestantes durante la marcha nacional”.
“Protestar es un derecho, y reprimir con perdigones, golpes y empujones vulnera la integridad de las personas y busca amedrentar la movilización ciudadana”, señaló y añadió que la PNP “debe poner fin a la represión y garantizar el respeto irrestricto de los derechos humanos durante la protesta social”.
