Numerosos vuelos internacionales comenzaron a tener retrasos después de que Airbus advirtiera que más de 6,000 aviones A320 necesitaban actualizaciones de software urgentes, tras una investigación sobre un incidente de JetBlue ocurrido en octubre, en el que una intensa radiación solar dañó una computadora de control de vuelo y provocó una caída repentina de altitud.
Los reguladores determinaron que las tormentas solares, cuando estas son con eyecciones de masa coronal, pueden interferir con la electrónica de las aeronaves a gran altitud, lo que llevó a la Agencia Europea de Seguridad Aérea a solicitar reparaciones antes de que los aviones puedan volver a transportar pasajeros.
Las explosiones solares pueden emitir luz con rayos X, que llegan a la Tierra en ocho minutos, pero cuando hay eyección de masa coronal entonces desde el Sol viaja una “nube” plasma solar que tarda unos dos días en alcanzar nuestro planeta, y, dependiendo de la potencia de la eyección ello puede afectar a los satélites que se encuentran a gran altura y en este caso a los sistemas de navegación de las aeronaves.

Aunque la mayoría de los aviones A319, A320 y A321 solo necesitan una breve actualización de software, alrededor de 900 aviones más antiguos requieren la sustitución completa de sus computadoras, lo que provocó cancelaciones en las principales aerolíneas durante un fin de semana de alta demanda.
La situación se refiere al incidente con un JetBlue 1230, un Airbus A320 que volaba de Cancún a Newark el 30 de octubre. En pleno vuelo, el avión descendió repentinamente y se desvió a Tampa, donde unos 15 pasajeros fueron trasladados al hospital con heridas leves.
La investigación de Airbus concluyó que la intensa radiación solar durante una tormenta había corrompido los datos de una de las computadoras de control de vuelo del A320, conocida como ELAC, que ayuda a gestionar superficies clave como los elevadores y el estabilizador. Estos datos corrompidos provocaron que el avión se inclinara antes de que los pilotos recuperaran el control y aterrizaran de forma segura.
Airbus emitió una “Transmisión de alerta a los operadores” a las aerolíneas y colaboró con los reguladores en las directivas de aeronavegabilidad de emergencia. Alrededor de 6,000 aviones A319, A320 y A321 necesitan ahora una actualización de software inmediata, mientras que aproximadamente 900 fuselajes más antiguos requerirán la sustitución completa de sus computadoras antes de poder volver a transportar pasajeros.
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) ha informado a las aerolíneas que a partir del 29 de noviembre, las aeronaves afectadas solo podrán transportar pasajeros una vez instalada la actualización. De lo contrario, se limitan a vuelos de ferry sin pasajeros a bases de mantenimiento.
Debido a ello hay retrasos y cancelaciones en algunos de los mayores operadores de A320 del mundo, como American Airlines, Delta, JetBlue, Air New Zealand, ANA y Wizz Air, justo cuando Estados Unidos alcanza su fin de semana de Acción de Gracias con mayor afluencia de viajeros en 15 años.
Según fuentes de la industria citados por medios estadounidenses, estas reparaciones afectarían a la mitad de la flota mundial o miles de aviones.
Para aproximadamente dos tercios de los aviones afectados, la retirada del mercado resultará en una inmovilización relativamente breve, ya que las aerolíneas volverán a una versión anterior del software, según fuentes del sector.
Aun así, esto ocurre en un momento de intensa demanda en los talleres de reparación de las aerolíneas, ya afectados por la escasez de capacidad de mantenimiento y la inmovilización de cientos de aviones Airbus debido a los largos tiempos de espera para las reparaciones o inspecciones de los motores.
