El cáncer no solo golpea, también espera, y en el Perú la mayoría de veces se detecta cuando ya está avanzado; aunque una gran parte importante de los casos se puede evitar, cada vez más personas enfrentan un diagnóstico tardío que complica el tratamiento y recuperación.
Se estima que cerca del 40% de los casos de cáncer está asociado a factores modificables como el consumo de tabaco y alcohol, la mala alimentación, el sobrepeso, la inactividad física, ciertas infecciones y la exposición a ciertas sustancias químicas, según la Organización Mundial de la Salud, lo que evidencia que una proporción importante de la enfermedad podría reducirse con cambios en los hábitos y un mayor acceso a acciones de salud pública.
Pese a esta evidencia, en el Perú se registran más de 70 mil nuevos casos de cáncer al año, con un impacto creciente en cánceres como mama, cuello uterino, próstata y estómago, a lo que se suma una debilidad estructural del sistema de salud, que aún no logra garantizar detección oportuna, continuidad en la atención ni acceso equitativo a servicios especializados, especialmente fuera de Lima, donde las brechas son más evidentes.
“El cáncer no es solo una enfermedad, es también el resultado de factores que no han sido modificados durante mucho tiempo. El problema es que estamos llegando tarde, no porque no sepamos qué hacer, sino porque no estamos actuando a tiempo”, advirtió el Dr. Mauricio León Rivera, director de la Liga Contra el Cáncer.
A este escenario se suman factores sociales y culturales que siguen sin ser abordados de manera efectiva, como la falta de información, las dificultades para atenderse en regiones, la ausencia de chequeos periódicos y la exposición constante a riesgos en la vida cotidiana.
Pese a la información disponible, estas acciones no se han consolidado como una prioridad sostenida en el país, lo que mantiene un enfoque centrado en tratar la enfermedad cuando ya está presente, en lugar de prevenir su aparición antes que aparezca.
En el marco del Día de la Cancerología Peruana, que se conmemora cada 16 de abril, el llamado es a fortalecer la educación en salud, simplificar las rutas de atención y garantizar condiciones que permitan a la población acceder de manera oportuna a servicios de detección y control.
“La lucha contra el cáncer no empieza en un hospital, empieza mucho antes. Si no cambiamos la forma en que estamos enfrentando esta enfermedad, el país seguirá acumulando casos y muertes que pudieron evitarse”, concluyó el Dr. Mauricio León.
