Lo que millones de personas utilizan a diario para el cuidado de nuestra piel hoy genera dudas. El retiro de algunos productos en el extranjero por la presencia de sustancias potencialmente cancerígenas ha encendido la alerta y plantea una pregunta inevitable: ¿qué tan seguros son realmente los productos dermatológicos que consumimos?
En los últimos años, autoridades sanitarias internacionales han ordenado el retiro de ciertos productos, principalmente en aerosol y para tratamientos dermatológicos, tras detectarse contaminación con benceno, una sustancia asociada al desarrollo de cáncer. Aunque estas medidas han sido preventivas y no involucran a todos los productos, la información difundida en redes sociales ha incrementado la preocupación y también la confusión entre los consumidores.
“El cáncer no aparece de manera inmediata, pero sí puede estar asociado a exposiciones prolongadas de sustancias peligrosas. Por eso es importante no minimizar las alertas, pero tampoco caer en el miedo o la desinformación”, advierte el Dr. Mauricio León Rivera, director de la Liga Contra el Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo Palma.
En el Perú, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) es la entidad encargada de autorizar, supervisar y vigilar la calidad de los productos que ingresan al mercado, tanto importados como de producción nacional. Sin embargo, especialistas coinciden en que la vigilancia continua y una comunicación oportuna son fundamentales para fortalecer la confianza del consumidor y garantizar nuestra seguridad.
Este escenario refuerza la importancia de tomar decisiones informadas al momento de adquirir productos de uso personal. Verificar que cuenten con registro sanitario, comprarlos en establecimientos formales y mantenerse atentos a los comunicados oficiales son medidas importantes para reducir riesgos, por lo que recomiendo no adquirir «fórmulas mágicas» que carecen de regulación.
“El mayor error sería dejar de protegerse. Por ejemplo, en un país como el Perú, con niveles de radiación ultravioleta (UV) muy altos, no usar bloqueador solar aumenta el riesgo de cáncer de piel. Lo importante es elegir productos seguros y utilizarlos de manera adecuada; a veces, «lo barato sale caro», enfatiza el especialista.
También se recomienda evitar productos sin procedencia clara o sin respaldo sanitario, especialmente aquellos promocionados en redes sociales por «influencers» sin ninguna evidencia científica.
El debate no solo gira en torno a la seguridad de ciertos productos, sino también al rol de las autoridades y a la necesidad de reforzar la fiscalización. Para los expertos, el reto está en equilibrar la alerta sanitaria con información clara, evitando generar temor innecesario que lleve a decisiones perjudiciales para nuestra salud.
En un contexto donde la exposición a diversos factores de riesgo es constante, contar con información confiable y acceso a productos seguros sigue siendo fundamental para prevenir enfermedades como el cáncer y proteger la salud de nuestra población.
