La Administración del presidente de los Estados Unidos Donald Trump retrocedió en parte en su febril política arancelaria y ha retirado dicha imposición para los celulares, procesadores, discos duros, las computadoras y los chips de los aranceles recíprocos.
La medida, publicada este viernes por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés), señala que la exención también abarca a las máquinas utilizadas para fabricar semiconductores, lo cual es muy importante para Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., que hizo una nueva gran inversión en los EE. UU., así como para otros fabricantes de chips.
Diversos comentaristas señalan que la medida no sería duradera, pues las exenciones se derivan de la orden inicial, que impedía que los aranceles adicionales aplicados a determinados sectores se superpusieran acumulativamente a los tipos nacionales. Así, Bloomberg indica que los productos pueden estar pronto sujetos a un arancel diferente, aunque casi sin duda, uno más bajo para China.
Tras sus sucesivas imposiciones arancelarias a China, Trump señalaba que China quería llamar al gobierno de los Estados Unidos para negociar el asunto, pero el gobierno chino indicó que no llamaría a Trump, criticando sus métodos.
Como se sabe, después de golpear a 185 países con aranceles, Trump había pedido a estos países que no respondan con más aranceles y después se jactó de que diversos países estaban llamando para “besarle el trasero”, ofreciendo una y otra cosa.
La puja sucesiva de los EE. UU. y China, hasta antes de estas exenciones, ha dejado hasta la fecha con aranceles de 145% a los productos chinos importados por los EE. UU. y con 125% para los bienes estadounidenses importados por China.
