Por Edith Gómez*
Todos tenemos excelentes ideas para desarrollar un negocio, para mejorar un hábito o para conseguir algo. Cualquier idea puede convertirse en realidad, sin embargo, hasta que no nos decidimos pasar a la acción y empezar a convertirlo en realidad, las ideas no son más que ideas. Existen grandes ideas que no han pasado de eso, de grandes ideas por no haberlas llevado a la práctica y, según Gananci, la única persona que tiene control sobre tus sueños, eres tú.
El proceso creativo que se desencadena en tu cabeza para gestar ideas es impresionante. Lo que pasa es que una idea no tiene por qué ser un proyecto, o dicho de otra manera, ¿cuántas de tus ideas se han convertido en proyectos?
Seguro que cuando estás trabajando en buscar ideas nuevas, se te han ocurrido muchas que podrían convertirse en proyectos, pero a la hora de analizarlas, resulta que te falta algo y ese algo hace que finalmente esa idea se quede ahí, en el papel.
Cambia tu pensamiento.
Ante la duda, te quedas inmóvil. Quizá pienses que esta es la mejor forma, y la más segura de que no pase nada. Sin embargo, no estás considerando el riesgo que puede suponer que no pase nada. A veces, el hecho de que no pase nada es la peor opción, aunque no lo entiendas así. Cuando vas a poner en marcha un proyecto o idea, ¿te planteas qué ocurrirá si fracasas? ¿Por qué no cambias tu pensamiento? ¿Por qué no te planteas que si finalmente las cosas no salen como tú pensabas habrás aprendido una posible forma para mejorar tu idea/proyecto? ¿Quiénes eran Steve Jobs, Bill Gates, o Albert Einstein antes de conseguir lo que consiguieron? ¿No merece la pena intentarlo?
Tolerancia al fallo.
No todo sale bien al primer intento; la certeza real no existe ya que desafortunadamente siempre deberás actuar sin el total control de las condiciones de tu entorno. Debes comprender que el fallo y la mejora son parte del proceso iterativo que ayudará a evolucionar tu idea para que alcance el nivel necesario para ser exitosa o quizás, para que puedas decidir otro camino. Pero siempre debes intentar, ser constante y no temerle a las críticas, si esto último te afecta un poco, te enseñamos algunos pasos para superar el miedo a las críticas.
Pasión.
Cuando una idea te apasiona realmente, encontrarás la forma de sacarla adelante. La falta de pasión por una idea se pone en evidencia cuando cualquiera de los obstáculos anteriores cobran mayor fuerza. Si te falta pasión por algo, quizás debes reconsiderar lo que realmente quieres y cambiar a una idea que te guste tanto, que siempre encuentres soluciones y no problemas. Son muchas las historias de personajes exitosos a los que la pasión por su idea los llevó a aguantar, tolerar, caer y aprender hasta que lograron lo que querían. Para nosotros este es quizás uno de los mayores recursos de un innovador y solucionador de problemas.
Compártela.
Con tu equipo, con tus clientes o con gente de tu entorno. Para llevar a cabo una idea hace falta gente de diferente talante, gente que piense y gente que haga. Toda ayuda y apoyo que puedas recibir es bienvenido. Además, al hacer pública tu idea crearás un fuerte compromiso interno para ejecutarla.
Considera cada avance como un triunfo.
La acción puede suponer un fracaso. Sí. Es verdad. Sin embargo, mientras que no ceses en tu empeño por conseguir lo que pretendes no existe el fracaso. Cada paso que des supondrá un avance, aun cuando no haya generado el resultado esperado por ti. Cuando consigas algún resultado, por pequeño que sea, celébralo. Primero contigo mismo. Además, compártelo con las personas de tu entorno.
Estructura de costes.
Debes hacer tangibles todos los gastos asociados a la realización de la actividad y necesarios para la correcta ejecución y funcionamiento del modelo de negocio.
En conclusión, para hacer realidad tus ideas debes llevarlas en lo posible a un plan concreto en el que puedas detectar lo que necesitas para alcanzarlas. Sin ese plan concreto, sin esa lista de requisitos definida, nunca podrás iniciar tu camino de manera adecuada; sabemos que la incertidumbre siempre estará allí, pero se debe trabajar siempre con lo que más se conoce y actuar de acuerdo a esto; para lo demás, confía en tu creatividad y en un buen equipo de trabajo. Evita castigar tus ideas con obstáculos que ni siquiera has analizado.
Edith Gómez
*Editora – gananci.com
