Con 85 votos a favor, cero en contra y dos abstenciones, el Pleno del Congreso aprobó ayer la ley que permite establecer medidas necesarias para promover la ejecución de viviendas rurales seguras e idóneas en el ámbito rural, una iniciativa del congresista Mesías Guevara (1798/12) a la que se acumularon agrupados los proyectos de ley 2702 y 3959.
El objetivo de la Ley es beneficiar a las poblaciones más vulnerables o afectadas por los efectos de deslizamientos, a fin de que cuenten con viviendas que reúnan las condiciones adecuadas que las hagan habitables, contribuyendo a su inclusión social.
El ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a través del Programa Nacional de Vivienda rural quien desarrollará acciones de construcción, reconstrucción, reforzamiento, confort térmico y mejoramiento de viviendas rurales seguras e idóneas. Para este efecto, mediante esta Ley, se autoriza a esta entidad del Estado para que, de manera excepcional y hasta el 31 de diciembre del 2015, celebre convenios de administración de recursos, de asistencia técnica y/o adendas con la Oficina de las Naciones unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS).
En cuanto al ámbito de intervención se requerirá que la población vulnerable o afectada esté asentada en las zonas afectadas por las temporadas de friaje y heladas, deslizamientos asociados a precipitaciones pluviales intensas o por crecientes de los ríos, o por sismos, declaradas en emergencia; o, en los centros poblados ubicados por el área geográfica de influencia de los Tambos priorizados por el referido ministerio.
Los gastos serán ejecutados mediante el presupuesto institucional del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público.
Para el congresista Mesías Guevara “la vivienda es un espacio básico y fundamental del ser humano, pues le permite desarrollar un proyecto de vida personal y familiar. La vivienda brinda seguridad a la familia y la protege de eventos ambientales adversos, por lo tanto es fundamental para garantizar la dignidad humana. La vivienda rural ha tenido poca o nula atención del Estado”, subrayó.
